Las declaraciones de Juan de Mena al término del encuentro ante Bembibre eran ya toda una declaración de intenciones. “Si lo de Sandra es grave estamos muy jodidos, porque perdemos posibilidad de jugar dentro. Es imprescindible para nosotros, esperemos que sea algo leve, porque sino será malo para ella y para nosotros”, decía tajante el técnico zamorano tras el duelo en rueda de prensa.
Durante este martes se ha conocido que la lesión de la ‘center’ zamorana no reviste excesiva gravedad y se queda en un esguince de rodilla no demasiado agudo. De esta forma, lo más lógico es que la jugadora se una al trabajo con el resto de compañeras después de las vacaciones de Navidad.
Durante el lunes y la mañana de este martes, la jugadora se encontraba mucho mejor. Es más, la pívot eslovena le había comentado a su círculo más cercano que las sensaciones eran tan buenas que no descartaba viajar a Zaragoza y disponer de algunos minutos si el entrenador lo consideraba oportuno. Este extremo parece demasiado aventurado, teniendo en cuenta que es una jugadora que ya ha tenido lesiones de gravedad en esa misma rodilla.
La que tratará de apurar los plazos de su recuperación y reaparecer antes de final de año es Lycka Sy. La lesión muscular de la pívot ya está cicatrizada y lleva algunos días realizando el proceso de readaptación. Al igual que hace una semana con el caso de Nadirah McKenith, será el cuerpo técnico y la jugadora quienes tengan la última palabra para ver si debuta en liga o si esperan hasta después de Navidad para evitar una segunda recaída.




