A pocas horas de afrontar uno de los encuentros más trascendentes de la temporada, la plantilla del Zamora Club de Fútbol está expectante por saber si la hinchada rojiblanca responderá al llamamiento que los jugadores y el cuerpo técnico hicieron el miércoles pidiendo el apoyo de la afición (recuérdale aquí).
Alberto Prada, como portavoz de la plantilla, pedía color y animación en las gradas para ganar a un Burgos que llegará al Ruta de la Plata en una posición similar a la del Zamora. La posibilidad de entrar en una hipotética fase de ascenso está en el aire y los futbolistas quieren contar con la provincia para lograrlo. Todo en un encuentro que promete emociones, ya que se ven las caras dos equipos en buena forma y que tributarán un duelo muy intenso.
Por eso, en el último entrenamiento de la semana realizado este sábado, el ambiente en el vestuario rojiblanco era de expectación porque llegue el encuentro ante el Burgos. Los futbolistas quieren volver a sentir el ambiente de hace quince días y que haya una perfecta comunión entre hinchada y equipo para sumar tres puntos que mantendrían al Zamora en la lucha por entrar en la fase de ascenso.
Las entradas a 8 euros y la posibilidad de canjear los rascas premiados por entradas, hacen ser optimistas a unos jugadores rojiblancos que durante esta semana han llevado a cabo varios actos sociales que siguen demostrando lo involucrado que está el primer equipo con la provincia de Zamora.
Un primer equipo que este sábado entrenaba con prácticamente todos los efectivos, una vez recuperados de sus problemas víricos Ramiro y Jacobo Trigo. Con las ausencias por lesión de Rodri y Manu Arias, y las bajas por sanción de Imanol y Javi Ramos, Roberto Aguirre ha citado a 17 futbolistas para el duelo ante el Burgos. Será minutos antes del encuentro cuando el técnico asturiano realice un descarte, después de recuperar a Jorge Hernández, Dalmau y Esparza con respecto al encuentro ante el Oviedo.



