El Zamora B sumó tres puntos importantes este sábado que le permiten acercarse a la zona noble de la clasificación. Los rojiblancos tenían que verse las caras ante el colista de la categoría, el Navega, pero lejos de ser un encuentro cómodo, los zamoranos sufrieron para llevarse el triunfo ante un oponente muy aguerrido, intenso y ordenado.
La primera parte fue de tremenda igualdad. Las ocasiones fueron escasas por uno y otro lado. Al Zamora le faltaba profundidad en su juego y no lograba conectar triangulaciones de peligro a partir del medio campo. Una situación también provocada por el orden y el rigor táctico de un Navega que pidió un penalti en la primera parte. Con ese empate a cero se llegaba al tiempo de descanso.
El paso por los vestuarios no mejoró mucho el nivel del partido. El Zamora B, que tenía en Manu Álvarez a su técnico tras la renuncia de Alberto de León esta misma semana, seguía sin ser capaz de ser fluido en el juego. Los errores en los pases impedían ver la mejor versión del filial rojiblanco. Mientras, el Navega, se mostraba muy sólido en el centro del campo aunque le faltaba chispa para llegar con peligro a la meta de Fer.
En un duelo así, el balón parado podía ser clave. Y lo fue. A la hora de partido, Sergio Fuertes ejecutaba una falta desde la frontal del área con un inapelable disparo a la base del poste. Pese a tocarla el meta charro, el cuero se coló en la portería y el Zamora B se ponía por delante. El Navega intentó lanzarse en busca del empate, pero los rojiblancos sentenciaron el duelo en el minuto ochenta gracias a una diana de Coca.
Al final, victoria por 2-0 para el Zamora B y ascenso hasta la quinta plaza, a la espera de que este domingo se vean las caras la Cultural B y el Béjar.



