El CD Zamarat afronta este domingo, 18 de octubre, una de las salidas más exigentes de este inicio de temporada. Las naranjas visitan al Melilla a las 11:00 horas con el impulso de su primera victoria liguera, pero con el desafío de competir ante uno de los principales candidatos al ascenso con una plantilla muy mermada por las lesiones.
El triunfo de la pasada jornada ha dado aire al equipo de Raúl Pérez, que logró imponerse al BF León y encontró motivos para afrontar con otra cara una semana de trabajo marcada por las dificultades para completar los entrenamientos. El técnico considera que la victoria ha servido para ganar confianza y centrarse en corregir los aspectos del juego que todavía necesitan mejorar.
Sin embargo, las lesiones siguen condicionando los planes del Zamarat. Chris ha decidido operarse y se perderá lo que resta de temporada, mientras que Nia continúa con su recuperación y su regreso todavía se demorará. Andrea es la jugadora que está más cerca de volver a la competición, aunque su participación dependerá de su evolución durante los próximos días.
La escasez de efectivos preocupa especialmente al entrenador por la carga física que soportan las jugadoras disponibles. Con siete u ocho profesionales, el equipo afronta partidos y entrenamientos con pocas alternativas, una situación que dificulta tanto el trabajo táctico como la gestión de los minutos en una competición larga.
"Está claro que no podemos estar con ocho toda la temporada, porque no se puede", advierte Raúl Pérez, que confía en que el club pueda hacer un esfuerzo para acudir al mercado y reforzar la plantilla. Mientras tanto, el objetivo pasa por competir y sacar adelante el mayor número de partidos posible durante este periodo de bajas.
Un rival con doce jugadoras profesionales
Enfrente estará un Melilla que, a juicio del técnico zamorano, cuenta con una de las plantillas más completas de la categoría. El conjunto norteafricano dispone de doce jugadoras, prácticamente todas con experiencia en Liga Challenge, y destaca por su capacidad física y su intensidad defensiva.
"Para mí es un serio y claro candidato al ascenso este año", afirma Pérez, que considera que el rival ha dado un paso adelante y reúne argumentos para situarse entre los equipos más fuertes de la competición.
Ante esa diferencia de profundidad de plantilla, el Zamarat tratará de reducir la desventaja física y aprovechar las oportunidades que aparezcan durante el encuentro. El entrenador insiste en la importancia de seguir el plan de partido y encontrar las debilidades de un rival que puede mantener un nivel elevado gracias a sus numerosas rotaciones.
"Si llegamos con opciones al final del partido, mucho que ganar y poco que perder", señala Pérez, que recuerda que la pasada temporada el Zamarat fue capaz de ganar tres de los cuatro enfrentamientos disputados ante el conjunto melillense.
Mejorar en ataque para competir hasta el final
Además de contener el potencial físico del rival, el equipo zamorano necesita dar un paso adelante en ataque. El técnico reconoce que los porcentajes de tiro están siendo inferiores a los deseados, especialmente en los lanzamientos de dos puntos y desde la línea de tiros libres.
Pérez considera que parte de esas dificultades responde a la falta de rodaje colectivo y a los problemas para encontrar buenas situaciones de lanzamiento. La escasez de jugadoras disponibles también limita las posibilidades de entrenar con continuidad y consolidar automatismos.
La victoria ante el BF León ha permitido al Zamarat trabajar con más tranquilidad, pero el desplazamiento a Melilla supondrá una prueba exigente para comprobar la evolución del equipo. Las naranjas buscarán mantener la solidez defensiva mostrada en la última jornada, mejorar sus prestaciones ofensivas y llegar al tramo final con opciones de pelear por un nuevo triunfo.



