"Tuvimos un buen arranque, nos adueñamos del juego, del balón y llegamos al área contraria. Hasta la expulsión nos estábamos encontrando fenomenal y cuajando unos minutos espectaculares. Luego es verdad que con la expulsión y el gol de ellos supuso un traspiés para nosotros. Pero aún así mantuvimos mucho orden en el campo, y es que aunque la posesión del balón pasase para ellos, no nos han inquietado. Mantenernos con este orden hasta el final nos permitió mantenernos en el partido y al final nos llegó el premio. Tuvimos una parte final mejor, cogiendo metros y conseguimos el tanto que suponía un justo premio", aseguraba en sala de prensa Roberto Aguirre.
El equipo creyó hasta el final en llevarse el partido y así se habló en los vestuarios: "Hablamos en el descanso que debíamos ser constantes y nunca morir en ninguna opción. Debíamos mantener el orden pasara lo que pasara y eso nos hizo estar hasta el último minuto con fe y con la convicción de que podíamos hacer gol", decía Aguirre.
De esta forma, Aguirre logra su primer punto como entrenador en Ourense y el Zamora suma su tercer empate en las visitas a O Couto: "Antes del partido hablábamos un poco de la historia aquí del Zamora que solo había ganado dos veces en la historia, pero lo peor era lo mío, que había perdido las seis veces que había venido. Hoy ha cambiado un poco el tema. Cuando nos quedamos con uno menos y nos metieron el penalti piensas que el partido está muy complicado. Pero a medida que veía que el equipo se mantenía constante ya vi que podíamos empatar porque no recibíamos ocasiones. Incluso pensé en que la victoria era posible. La prueba es que el equipo cuando mete el gol coge rápido el balón para sacar de centro aunque estábamos con uno menos", finalizaba Roberto Aguirre.
También pasaba por sala de prensa el entrenador local, Luisito, y así de claro hablaba ante los medios de comunicación: "Pedir perdón a toda la gente que vino al campo por el asco de partido que hicimos. Está claro que si alguien mereció ganar ese fue el Zamora. No podemos salir al partido dando asco los primeros veinte minutos. Hicimos todo lo contrario a lo que entrenamos. Y después de tenerlos muertos para apalearlos, fallamos una ocasión clarísima de dos contra el portero y no la metemos. Al final, tenemos lo que nos merecemos porque dimos mucho asco y dimos puta vergüenza. Poca valoración más se puede hacer. Es la primera vez que estoy tan cabreado. Fue un milagro no perder este partido y no por mérito del rival sino por demérito nuestro", explotaba Luisito.




