El CD Benavente, uno de los equipos que mejor comenzó la temporada en la Primera División Regional de Aficionados y que se postuló como firme candidato a disputar los puestos de play off para subir a Tercera Federación. No obstante, la plantilla tomatera se ha visto lastrada por multitud de problemas con los que ha tenido que lidiar el entrenador, Santi Redondo, para finalmente conseguir el objetivo de la permanencia. Ahora, tras el final de la temporada, toca hacer balance y comenzar a pensar los planes para la próxima campaña.
"El principal objetivo se logró, que era la permanencia, y eso es lo más importante", apunta el técnico tomatero, pero matiza que "un objetivo mío, más personal, era haber quedado un poco más arriba, quinto o sexto". El club tomatero, que finalizó la temporada en decimosegunda posición, lamenta su entrenador que "ha tenido muchos problemas a nivel de plantilla, con jugadores que no han podido seguir por trabajo o por estudios, sumado a las lesiones o a las expulsiones".
"Nos hemos quedado ahí, en esa zona templada de la clasificación, 'ni chicha ni limoná'", comenta. A pesar de ello, menciona Redondo que "miras los puntos y no nos hemos quedado tan lejos".
Respecto al futuro que se avecina para la plantilla del conjunto tomatero, el entrenador augura una época de "incertidumbre" con una gran cantidad de cambios. "Va a haber muchos cambios, probablemente haya que reforzar más de la mitad de la plantilla, ahora se abre un abanico de incertidumbre hasta que se vaya configurando todo", vaticina.
Asimismo, tal como confirma Santi Redondo a Zamora24Horas, todo parece indicar que será él quien se siente en el banquillo tomatero la próxima temporada. "Todavía no he hablado con el presidente, aunque todo parece indicar que soy la persona que va a seguir", explica.
Santi Redondo, no obstante, no pierde la "ilusión" y la "fuerza" por seguir al frente del banquillo benaventano. "Mientras me duren las ganas y la ilusión, me gusta entrenad y estar metido en este mundillo", apunta.



