SENSACIONES. Del primero que me he acordado es de mi hijo, de mis dos hijos, pero especialmente de Rubén que comparte esta locura con su padre. Y después he pensado que una de las cosas más bonitas del deporte es la sensación de, de vez en cuando, hacer posible lo imposible. Hace unos años a mí se me puso entre ceja y ceja que a lo mejor en Zamora un día podía haber LEB Oro y todo lo que escuché fueron risas. Y yo lo entiendo porque no daba ninguna sensación de que en una ciudad como esta y el equipo como estaba pudiésemos conseguir esto. Ver a mi ciudad tan feliz, tan volcada con un equipo, el haber ascendido de la forma más maravillosa posible, con un grupo de jugadores, que todo lo bueno que son en la pista, no es la mitad de lo buenas personas que son fuera de ella. Y no sé. Me han venido muchos agradecimientos a mucha gente. Mucha felicidad, no sé cómo explicarlo.
PLANTILLA. Hablaremos de esto más adelante, pero lo que ha hecho este equipo es histórico a muchos niveles. Porque no es lo que han hecho, sino cómo lo han hecho. Y con la media de edad que tienen, que es la tercera plantilla más joven de toda la liga. Cuando un equipo asciende de esta manera tiene una media de edad mayor, una veteranía mayor. No tengo palabras con estos jugadores. Ha sido algo mágico y en un futuro nos daremos cuenta de lo que hemos conseguido.
LÁGRIMAS. Todas de emoción. No tengo tensión cuando estoy en el banquillo. No tengo tiempo, aunque lo parezca desde fuera. El entrenador está a tantas cosas en la cabeza que estás pensando constamente qué hacer. Las lágrimas vienen porque a mí me hace muy feliz hacer feliz a la gente, y especialmente a la gente que quiero. Hoy sé que aquí hay mucha felicidad de muchísimas personas y eso es algo mágico que te da el deporte y que no puedo estar más contento y más orgulloso.
IDENTIDAD. Nunca hemos dejado de ser el Zamora Enamora. Lo dije el día de Cartagena y lo repito. El día de Cartagena nos ganaron con un extraordinario partido. De los últimos dieciocho partidos hemos perdido uno. No se puede decir que hemos dejado de ser Zamora Enamora cuando hemos ganado los cuatro siguientes. Lo que pasa es que lo dije el jueves, que el morbo era a ver si el Zamora Enamora volvía a perder en casa. Pero era imposible que yo no tuviera confianza en este equipo. Lo que han hecho es un récord histórico.
TONI NASPLER. Toni es muy bueno y no aparenta tener 20 años. Juega con la madurez propia de un jugador de más edad. Aunque la primera parte no lo haya hecho bien, en el descanso le dije que ahora es cuando había que demostrar y ha hecho una segunda parte espectacular.
DESCANSO. Lo mismo que siempre. El partido dura cuarenta minutos, daba igual lo que hubiese pasado, que seguro que pasaríamos por momentos duros, que había que seguir apoyándonos los unos a los otros, que siguiésemos confiando en el compañero y que acabaríamos teniendo nuestra oportunidad de llevarnos el ascenso y así ha sido.
TRIPLE DE POWELL. Lo que sí estaba trabajado era jugar un pick and roll con Kevin si no me equivoco, porque tienen que decir a quién defienden y JP tomó la responsabilidad como lo ha hecho muchas veces este año y nos ha dado un triple que pasará a los anales de la historia del baloncesto zamorano.
CELEBRACIÓN. Ahora nos vamos a ir a una cena de equipo solos, que creo que es lo mejor en estos casos. La celebración aquí está fantástica, pero somos de celebrar en la intimidad. Ya habrá tiempo posteriormente, imagino que recepciones o lo que haya que hacer. No somos muy de fuentes. Quien quiera ir que vaya. Nosotros somos de celebrarlo solos y después la noche creo que será larga hoy.
LEB ORO. A mí me gustaría que hoy no sea el final de un camino, sino el principio de otro. Eso sería lo verdaderamente bonito. Y entonces cambia toda la manera de pensar. Va a ser un camino que tenemos que tomar entre todos. Tenemos que tomar la decisión si ese camino queremos que tenga posibilidades o no. Vamos a competir contra ciudades y equipos con un potencial mucho mayor que el nuestro, pero nada me haría más feliz que la ciudad se vuelque y que sintamos esto como propio, que la sensación sea que no sube o juega un equipo de baloncesto, sino que juega una ciudad entera.



