Sensaciones. Por un lado tengo la sensación que hemos conseguido que a Granada le entrasen dudas en el último cuarto, con el partido igualado. Notaron la presión de jugar en casa ante el último y después de venir de perder ante el penúltimo. Y por otro lado, la sensación de alegría por mis jugadores, que trabajan mucho y por unas razones o por otras no habían plasmado en los partidos lo que yo veía en los entrenamientos.
Papel de los ‘secundarios’. Especialmente me alegro por jugadores que hasta ahora estaban contando menos por unas razones u otras y en este partido han estado muy bien. Dani López dio un clínic en el tiempo que estuvo en cancha a la hora de mostrar inteligencia en cada acción; Dani García también tuvo su aportación; Sergi metió un triple nada más salir; y luego Aaron y sobre todo Will Perry aportaron muchísimo. Era un día en el que había que suplir a Stefan y a Forbes y todos los jugadores lo han hecho fenomenal.
Momento de poder ganar. Durante todo el partido tuvimos la sensación de estar metidos, de tener posibilidades. Luego en el último cuarto, cuando vimos que ellos no lograban despegarse, fue cuando fuimos conscientes de que podía ser el día.
Victoria histórica. Somos conscientes que estas machadas pasan una vez cada muchos años. Esta vez nos ha tocado. A priori es algo muy complicado de conseguir, y debemos estar contentos por conseguirlo.
Tercera victoria consecutiva. Eso no nos desvía del objetivo. Han sido tres victorias seguidas que bien podrían ser tres derrotas porque hemos ganado en los últimos segundos. Tenemos margen de mejora y mucho por hacer, y si queremos mantenernos tenemos que mejorar un montón de cosas. Sí es cierto que siempre se trabaja mejor y con más confianza, cuando el trabajo llega acompañado de victorias.
Vestuario. Ha sido el vestuario más alegre que me he encontrado desde que entreno. Había mucha felicidad y algunos jugadores estaban incluso emocionados porque eran conscientes de lo que habían hecho. Ganar a un gran equipo, en su casa, con una afición espectacular y en un ambiente de ACB.
Ávila, próximo rival. No debemos caer en la autocomplacencia. Estas victorias deben reforzar la moral del equipo, pero no tener la sensación de que con esto vale. Hay que seguir trabajando y mejorando, porque no vamos a ganar ni un solo partido fácil.



