El encuentro ante el Covirán Granada se presentaba como la última oportunidad de victoria para seguir soñando con la permanencia. Los de Granada venían fuertes, incluyendo entre sus filas a una hinchada que no paró de animarles desde la grada. El partido no pintaba bien para el C.B Zamora en el primer cuarto. La contundencia de los andaluces en la defensa no permitió que el aro visitante probase balón. Una situación que terminó dibujando en el luminoso una diferencia de cinco puntos que se tradujo al final del primer cuarto en un 19-24.
Segundo cuarto de enfrentamiento entre el Aquimisa y el posible LEB Oro la próxima campaña, y poco alentador pintaba el panorama para los hombres de Saulo Hernández, que lucharon de manera incansable para poder superar la barrera defensiva que impuso el Covirán Granda. Una fortificación individual que brindó varias oportunidades de tiros libres para el C.B Zamora que suponían un respiro para poder seguir sumando. La tarde seguía volviéndose gris para los locales que se enfrentaban ya a una diferencia de diez puntos. El tándem creado entre Hansen y Stefan conseguía recortar distancia para irse al descanso con un 42-48.
El descanso permitió al Aquimisa recuperar el sueño de remontada puesto que a la vuelta de vestuarios lograron zafarse de los esfuerzos defensivos de sus rivales y comenzar así a mostrar un baile de tantos muchos más fluido que en los anteriores cuartos.Pese a ello, el Granada continuaba con su alto índice de aciertos en tiro que resquebrajaba una vez más el marcador, logrando ventajas próximas a los veinte puntos.
Pero el último cuarto abría las puertas a la esperanza. Hansen, Solarin y Stefan crearon un tridente de juego que logró acercar a los de Saulo al marcador del rival y al sueño de la permanencia. El luminoso del Ángel Nieto mostraba a la afición un 79-81. Todo podía ser. Otro final de infarto que el Aquimisa ofrecía a su público, el aroma de la prórroga se palpaba en el ambiente mientras el espectáculo estaba servido gracias al juego de los locales que pusieron todo su empeño.
La última jugada supuso la sentencia del C.B Zamora. Con balón para empatar o para ponerse por delante, un fallo de Hansen en el triple y unos pasos de Redpath tras el rebote ofensivo devolvió la pelota a Granada que dispuso de dos tiros libres que se convirtieron en tantos. Tantos que terminaron de despertar a los chicos de Saulo del sueño de la remontada para adentrarse en la pesadilla del descenso pese a su gran nivel de juego y el esfuerzo mostrado durante todo el choque.



