El pasado 21 de julio, tras aproximadamente un mes de viaje, el alpinista zamorano Martín Ramos tomó la difícil decisión de abandonar su expedición en el Gasherbrum I, en Pakistán, dadas las desfavorables condiciones meteorológicas que hacían imposible alcanzar la cima. Así, en la mañana de este miércoles ha comparecido para dar detalles de la expedición y relatar su experiencia.
El concejal de Deportes, Manuel Alesander, quiso ensalzar la figura de Martín Ramos destacando que "no es la primera vez que ha hecho uno de estos espectaculares viajes, aunque esta vez la cima se le ha resistido por poco". "Es un escalador y un alpinista de primera y que lleva siempre el nombre de Zamora allá donde va", ha manifestado.
El propio Martín Ramos, por su parte, agradeció las palabras del edil y el apoyo de la institución municipal, y anticipó, respecto a llevar el nombre de Zamora que "si puedo, seguiré haciéndolo". Mencionaba que habían pasado cinco años desde su última expedición, lo que implicaba que "tengo cinco años más y tenía mis miedos sobre cómo iba a responder". No obstante, sí matizaba que "en ese sentido he venido muy contento porque seguimos aguantando a muy buen nivel en esas alturas".
"Unas veces se puede subir y otras veces tiene que tomar una decisión que cuesta mucho", señalaba. No obstante, sí asegura que su siguiente expedición será "dentro de, como mucho, dos años". En lo que se refiere a la expedición en el G-1, destacaba que se quedaron en torno a los 7.000 metros, esperando una ventana de buen tiempo para alcanzar el siguiente campo, pero "no llegó, siguió nevando y nevando y hubo que tomar la decisión". En este sentido, apuntaba que "las tiendas y todo quedó allí".
Y es que, según considera, "el mundo ha cambiado mucho en muchos sentidos", y ahora a estas zonas de montaña "va gente muy extraña". Comenta, a este respecto, que "han amoldado los ochomiles a un tipo de gente que, si no fuera de esa manera, no podría ir".



