El BM Zamora sumó un nuevo triunfo en una segunda fase casi perfecta en la que solamente ha cedido tres puntos desde que arrancó. Este sábado el rival era el Balonmano Lalín, que llegaba al Ángel Nieto para quemar sus últimos cartuchos por la permanencia. Mientras, el BM Zamora, con la permanencia ya lograda matemáticamente, quería ganar ante su afición para dedicarles esa salvación que consiguió seis días atrás en Cataluña.
Desde el primer minuto se notó que, aun sin jugarse nada, el Rutas del Vino era un punto superior a su rival, y por eso comandó el marcador en todo momento. Las ventajas oscilaban entre los tres y los cuatro goles. Una diferencia que se reducía en alguna fase, cuando Lalín era capaz de defender más duro avanzando la línea de retaguardia y evitando la circulación fluida del equipo de Margareto.
El técnico local apostó desde el inicio por hacer muchas rotaciones y darle minutos a prácticamente todos sus jugadores. Especialmente emotivos fueron los minutos de Marco Torres, que además anotó dos dianas. Pero también jugaron otros productos recientes de la cantera como Magariño o Dela, que esta temporada están teniendo bastantes minutos, fruto de su crecimiento deportivo, pero que este sábado rindieron a muy buen nivel.
Al descanso, el partido marchaba 15-12 para los zamoranos. Una diferencia que no se amplió mucho más en los primeros compases del segundo acto. Durante los primeros quince minutos se produjo un festival de exclusiones que impedía a ninguno de los dos equipos conseguir parciales decisivos. Hasta que cerca del veinte de la segunda parte, un parcial de 4-0 de los zamoranos ponía el 25-18 que cerraba prácticamente el duelo.
Los últimos minutos fueron de trámite y sirvieron para que la afición disfrutara con la versatilidad ofensiva del BM Zamora ante un Lalín que había levantado ya la bandera blanca. Al final, un 32-23 que permite a los zamoranos dedicar a su afición la permanencia con una contundente y convincente victoria ante un rival que fue inferior en todo momento.



