El GCE Villaralbo caía de forma clara y contundente ante el Unionistas de Salamanca en el último encuentro de preparación antes de que el sábado se inicie la liga en el Grupo VIII de la Tercera División en la Ciudad Deportiva Fernández García. El 1-5 final dejó una relativa preocupación en Villaralbo. Y es que la derrota tan abultada hizo que las dudas se instalasen en las gradas a pocos días de que arranque lo serio. Pese a todo, ese resultado no dice mucho, teniendo en cuenta que el cuerpo técnico local dio minutos a todos sus efectivos, sin tener muy en cuenta el resultado final.
En la primera parte el duelo fue igualado, aunque era el Unionistas el que llegaba con más fluidez a la portería eléctrica. Los charros salían ganadores en cada disputa, llegaban un segundo antes al balón y se mostraban más certeros arriba. Parecía que el GCE Villaralbo acusaba más la pretemporada y se veía a los jugadores algo cargados. En los primeros veinte minutos de encuentro el Unionistas encarrillaba la contienda. En dos acciones por el flanco izquierdo del ataque visitante, Nacho Sánchez sacaba dos latigazos con la pierna derecha para hacer los primeros tantos en los minutos 13 y 20. A partir de ahí, el marcador se mantuvo inalterado hasta el descanso.
Tras el asueto, y con los cambios efectuados, el equipo de Rojas ganó en presencia en el centro del campo y arriba, lo que le permitió gozar de los mejores minutos. Esos buenos minutos se vieron recompensados con el gol de Garban desde el punto de penalti. El GCE Villaralbo seguía creciendo sobre el campo y el empate estaba cerca, pero una jugada a balón parado terminó con el partido. En un saque de esquina aislado, Diego García anotaba para Unionistas el tercer tanto que rompía el duelo. A partir de ese gol, el cuadro eléctrico comenzó a pensar en el partido del sábado y eso lo aprovecharon Sopale y Fraile para hacer dos goles más en los últimos veinte minutos y redondear el 1-5 definitivo.
Un resultado que genera ciertas dudas en la grada villaralbina, pero que no debería preocupar en exceso a un cuerpo técnico del GCE que ha visto una evolución de su equipo en toda la pretemporada y que quizás no acertó con la fecha y con el rival para su último duelo de pretemporada.



