El pasado fin de semana se cumplían tres años desde que acordabais con la directiva, a falta del beneplácito de los socios, que embarcaríais en el Zamora CF, ¿cómo valoras estos tres años?
Han sido tres años de ensueño. Han acompañado los resultados deportivos y eso llega aparejado de una buena gestión. Hemos estado muy implicados en el club. Sobre todo el primer año y el segundo, Alfredo Ruiz Plaza que es quien lleva los números y tema institucional ha estado muy implicado hasta que el club ha podido andar solo. Y gran parte del éxito ha sido gracias a él, gracias a su trabajo, a lo que ha hecho. Y luego gracias a empleados, técnicos y jugadores. Creo que hemos dado con la tecla con un equipo no muy amplio de personas pero funcionamos como un reloj. Y luego los días de partido con la ayuda que tenemos de Policía Nacional, Protección Civil, voluntarios… es increíble.
En este tercer año se ha visto menos a Alfredo Ruiz Plaza.
Alfredo está en varios consejos importantes de multinacionales y el día a día del club lo llevo yo. Alfredo sigue ahí, se encarga de las auditorías que es el trabajo sucio. No se le ve mucho, pero está y hace el trabajo que no gusta tanto.
¿Te arrepientes de haber dado este paso hace tres años?
No me arrepiento para nada. Al revés. Estoy muy agradecido a Felipe Llamazares que fue quien unió esto. Y de esa reunión en la que me convencieron salió todo esto.
¿Notáis que la afición confía cada vez más en este proyecto?
Desde el segundo año se notaba que había más confianza. En Almendralejo solo recibí agradecimiento de la gente por estar el club como está, cuando he comido en Zamora igual, cuando he paseado por la ciudad también, cuando me he quedado a dormir en algún hotel más de lo mismo… La gente sabe lo que se está haciendo, lo ve. Ya no se habla de Zamora por las deudas ni porque va a desaparecer, se habla de Zamora por los méritos deportivos. Ese cambio es muy importante. A la afición le digo que se también contribuyan, porque todos somos importantes en nuestra faceta. Ellos sacando el abono no solo por una cuestión económica, sino también social, de apoyo, porque se ha demostrado que el equipo ha rendido mejor cuando la afición le ha empujado.
¿Ha habido en estos tres años opciones de vender el club?
Opción no ha habido porque nosotros nunca hemos querido vender. Ha venido gente y esta temporada han preguntado y siguen preguntando por el club. El Zamora está de moda. Nadie creía en nosotros cuando llegamos pero ahora se ha revalorizado todo. Se ha revalorizado el entrenador, el director deportivo, la plantilla y se ha revalorizado el club. Cuando antes nadie pensaba en el Zamora, ahora mucha gente piensa en el Zamora. También por todo lo que hemos hecho. Se ha hecho una reforma importante de los vestuarios, los banquillos… y todo eso se ve. Te pones en el mapa y te preguntan. Pero siempre he dicho lo mismo, nosotros vinimos con un objetivo, lo estamos cumpliendo y no vamos a abandonar Zamora porque venga alguien a poner dinero encima de la mesa. Esto no es un tema solo de dinero, es un tema de sentimientos.
¿Realmente desde la propiedad existe ese sentimiento por el Zamora?
Claro. Es evidente que el club se ha convertido en una empresa, es una SAD, pero no es una sociedad anónima al uso. Una SAD puede ser una ingeniería, una constructora, un hotel… pero esto es algo deportivo en el que llevas personas, tienes sentimientos, una afición detrás. Todo eso te implica, te envuelve, te duele y eres uno más. Yo no soy de Zamora, pero me considero un zamorano más y llevo Zamora por donde voy. En la República Dominicana y en México la mayor parte de la población tiene una pulsera del Zamora (risas). Para mí es una ilusión ir con la boca grande y hablar del Zamora vaya por donde vaya.
Vamos con la parte económica. ¿Cómo de complicado es cuadrar los números en el Zamora?
Es complicado. Temporada tras temporada para hacer esto viable, para que la gente sueñe, es muy difícil. Zamora por desgracia es una población muy envejecida, en donde en vez de abrir comercios se cierran, la economía no está bien y no hay un apoyo tampoco de las administraciones como nos gustaría. Es algo que tampoco entendemos, porque nosotros hacemos el esfuerzo para el club. Los patrocinadores que tenemos son casi todos relaciones personales y por eso el club tiene el presupuesto que tiene. Y luego lo que ponemos nosotros de nuestro bolsillo. Pero creo que lo que deberían de entender las administraciones es que cuanto más alto esté el Zamora, más economía vendrá a Zamora. Este año vamos a competir en la PRO. Estará el Deportivo de la Coruña que por cómo está la liga vendrán un día antes, se quedarán en un hotel, sus aficionados vendrán a consumir. Un Racing de Santander, un Castilla, etc, que tal y como está la competición sus entrenadores lo más seguro es que apuesten por venir a dormir el día antes a Zamora. Eso es un beneficio para la ciudad. Y si eso es en Segunda B PRO imagínate en Segunda A. Nos lo decían en el hotel de Almendralejo este fin de semana, que cuando estuvieron en Segunda A era impresionante, no se lo creían. En Almendralejo son 37.000 personas según nos contaron y nos dijeron que en días de partido se llegaba a 60.000 personas entre unas cosas y otras. Por eso hablamos de apoyar cada uno en la medida que sea.
¿Seguirá Caja Rural como patrocinador principal?
La sintonía con Caja Rural siempre ha sido perfecta. El Zamora no puede estar nunca desvinculado de Caja Rural porque al final es quien patrocina a todos los clubes de esta ciudad. Con el Zamora siempre se ha volcado. Cuando empezamos no nos conocían, no sabían si veníamos aquí a especular; como han llegado a decir en la ciudad que veníamos a ver si encontrábamos oro o petróleo en el campo. De momento no lo hemos encontrado, aunque seguimos buscando (sonríe). Se ha demostrado esa buena sintonía con Caja Rural cuando esta temporada su máximo dirigente Cipriano García ha estado apoyando al equipo en el estadio. Hacía mucho que no venía pero volvemos a retomar unas conversaciones pendientes que teníamos y él entendió la situación. Nosotros no tenemos culpa de lo que pasara anteriormente. Nos ha dado un voto de confianza y ese voto hay que cuidarlo, pero también es verdad que durante este tiempo la persona que teníamos de enlace, que es Narciso Prieto, entiendo que le ha ido diciendo el trabajo que hacemos día a día. Ha decidido darnos esa confianza y seguirán. Nos han dicho que van a volver a hacer un esfuerzo y ahora veremos a ver qué esfuerzo pueden hacer y seguro que nos vendrá bien, porque para esta temporada se dará un salto cualitativo importante. Tenemos conversaciones pendientes pero nos vamos a entender y Caja Rural seguirá siendo la próxima temporada nuestro patrocinador principal.
Otra pata de la mesa está en el apoyo de las instituciones. ¿Hay alguna novedad con respecto al convenio con el Ayuntamiento y el Ruta de la Plata?
Yo ya no hablo del convenio. Hemos hablado muchas veces con el Ayuntamiento, el Ayuntamiento lo habla con Patrimonio, no sabemos qué pasa con Patrimonio. Ahora nos dicen que al ser una SAD no se puede hacer, pero nosotros les hemos demostrado entregándoles otros convenios de otros clubes de España que no hay problemas para hacerlo. Estaríamos encantados de hacerlo, porque no veo al Zamora jugando en otro sitio que no sea el Ruta de la Plata. Pero no podemos hacer más de lo que hemos propuesto.
¿Seguiréis invirtiendo en el estadio aunque no exista ese convenio de cesión?
Claro, porque creemos que es positivo para el club y para la ciudad. Lo próximo será la construcción de una clínica dentro del estadio y también se van a poner dos vídeo marcadores para la temporada que viene. Seguiremos haciendo cosas. Nosotros no le estamos pidiendo nada al Ayuntamiento porque en este momento el Ayuntamiento o no tiene disponibilidad o no es su prioridad el estadio o el Zamora. Ellos saben nuestra disposición y que necesitamos de su ayuda, igual que de la Diputación y de los demás. Aquí les esperamos con los brazos abiertos.
Por cierto, ¿cuál es la relación del Zamora con la Federación y con Luis Rubiales después de las cosas raras que pasaron hace un par de veranos?
Creo que las relaciones son correctas. No hubo cosas raras, fue el tema del Andorra. Nosotros pensábamos unas cosas y ellos otras. Nunca se sabe si las cosas pasan por algo. No sabemos si lo que pasó fue lo mejor. A lo mejor si ascendemos aquel verano no hubiéramos podido consolidar el proyecto como lo estamos consolidando. Nunca se sabe. A día de hoy el Andorra está en la misma categoría que nosotros habiéndose gastado 400.000 euros más.
Vamos con lo deportivo, ¿cuál es la tu relación con los jugadores?
Tengo una relación cercana, de amistad, con reservas porque al final eres el presidente de la entidad y tienes que mantener una distancia. Pero eso no quita para la cercanía, para la amistad que tengo con ellos, bromear, lo que se ve, lo que se ha visto en el campo y lo que los chicos cada vez que pueden me hacen un gesto. Me toman mucho el pelo y yo a ellos también.
¿Te preocupa que se hable de que Tarragona, Deportivo u otros equipos pueden ir a por Movilla este verano?
No lo entiendo porque está renovado. Aprovecho y mando un mensaje para el resto de clubes: que no vengan a tocarle porque está renovado. Quiero decir, el míster no se va a ir, el míster tiene contrato y no es un tema de pagar la cláusula. No es un tema de dinero, porque el míster no ha renovado por dinero, ha renovado por otros valores.
¿Qué sensaciones te ha dejado esta temporada recién finalizada?
Tengo una sensación muy buena, de haber completado una temporada excelente, mágica para todos, algo que era impensable. Habíamos hecho un equipo para mantenernos en Segunda B y no solamente nos hemos mantenido, sino que hemos ascendido a la PRO y hemos logrado llegar al play off de ascenso a Segunda A. El equipo ha llegado muy mermado al final por las lesiones, pero muy contentos e ilusionados.
¿Teníais claro que había que apostar por el bloque pese al ascenso de categoría?
Se apostó por el bloque del ascenso porque creíamos que era algo principal y se ha demostrado que fue un acierto. Cuando asciendes lo que se suele hacer es cambiar casi la plantilla entera, nosotros creíamos que eso era un error porque vuelves a empezar a cero, los jugadores no se conocen. Nuestro bloque en Tercera había cumplido todos los objetivos con récords de puntos, partidos ganados… y se merecían mantenerles en ese ascenso. Reforzamos lo que vimos que era importante y ese ha sido el éxito del equipo, hacer una familia y pese a las lesiones graves hemos dado un buen nivel.
Y vamos con lo que viene, ¿dónde realizaréis la pretemporada?
Estamos viendo, pero yo creo que si no pasa nada volveremos a hacer la pretemporada en Sanabria, porque es donde más a gusto ha estado el cuerpo técnico y porque estamos cerca de casa por si pasa algo, como pasó esta temporada con alguna lesión. Entiendo que lo volveremos a hacer en Sanabria pero lo decidirá el cuerpo técnico.
Y la pregunta del millón, ¿cuál es el objetivo que se marca Víctor de Aldama para el próximo curso?
El objetivo de la temporada que viene, aunque me van a regañar, para mí será jugar otra vez la fase de ascenso a Segunda División A. Ahora vamos a ser coherentes, vamos a ver qué dice la Federación sobre las fichas sub23, sobre los derechos de televisión… Para jugar este año play off en una liga como la PRO con tan buenos equipos, con presupuestos altos y para competir como este año hará falta dinero y no vale cualquier cosa.
Por último, y aunque es un tema que da para una entrevista entera, ¿tiene que mejorar el funcionamiento de la Escuela de Fútbol del Zamora?
Sí. Este año teníamos un proyecto importante y llegó la pandemia. Había convenios con clubes de la ciudad para asociarlos al Zamora, pero llegó el Covid. Trataremos de retomarlo. Es cierto que la cantera es uno de los puntos débiles del club y hay que ponerle objetivo y manos a la obra.



