El Villaralbo se quedó a las puertas de sumar su segunda victoria de la temporada en casa. Los azulones empataron 2-2 ante el Turégano en Los Barreros, en un partido en el que tuvieron la ventaja en dos ocasiones, pero no consiguieron sostenerla hasta el final. El gol de Diego Alcubilla en el minuto 89 frustró las aspiraciones del equipo zamorano, que terminó con la sensación de haber dejado escapar dos puntos.
El encuentro comenzó de cara para los locales. Tomi Lupidio adelantó al Villaralbo en el minuto 9, dando continuidad a un arranque que el equipo había preparado para intentar imponer su ritmo desde el principio. El conjunto de Pablo Cortés encontró pronto el camino hacia la portería rival y pudo afrontar el resto de la primera parte con ventaja.
Sin embargo, el Turégano fue creciendo con el paso de los minutos. Los visitantes apretaron en el tramo final del primer tiempo y obligaron al Villaralbo a emplearse para conservar el 1-0 al descanso.
La segunda mitad cambió el escenario. El Turégano encontró el empate en el minuto 53, por medio de Miguel Pérez, y puso de nuevo a los locales ante la obligación de reaccionar. El Villaralbo no tardó en hacerlo y volvió a ponerse por delante en el minuto 67, cuando Rubén Blanco firmó el 2-1.
El equipo zamorano había conseguido superar uno de los momentos más delicados del encuentro, pero todavía quedaba defender la ventaja. Los minutos finales se convirtieron en una prueba de resistencia para los azulones, que tuvieron que afrontar el tramo decisivo en inferioridad numérica.
Cuando la victoria parecía al alcance, Diego Alcubilla marcó el 2-2 en el minuto 89 y dejó sin efecto el esfuerzo del Villaralbo. El empate impidió a los de Pablo Cortés cerrar con tres puntos un partido en el que habían tenido el marcador a favor durante buena parte del encuentro.
Tras el pitido final, el técnico reconoció que las sensaciones no eran positivas y admitió que el equipo podía haber hecho más. Tomi Lupidio coincidió en que el Villaralbo no había estado bien en casa y señaló la incapacidad para aprovechar las dos ventajas como uno de los aspectos que deben corregirse.
Por su parte, el guardameta Miguel del Río asumió su responsabilidad en la acción que precedió al empate del Turégano y apuntó a la necesidad de ser más contundentes en los últimos minutos, especialmente cuando el equipo juega con un futbolista menos.
El Villaralbo suma así un punto que sabe a poco por cómo se desarrolló el encuentro. La próxima jornada, los azulones buscarán pasar página y recuperar el camino de la victoria en su visita al Palencia Cristo Atlético.



