La victoria frente a Betanzos este pasado sábado permitió al Virgen de la Concha romper una pequeña racha negativa de resultados que le había condenado al puesto de descenso por arrastres. Pero la reacción del conjunto de Javier Miguel fue muy positiva y la victoria ante los gallegos en el Ángel Nieto revertía esos malos resultados. Eso sí, tuvieron que sufrir hasta el final.
“Llevamos varios encuentros de la segunda vuelta enfilando el último cuarto por delante en el marcador y al final, por diferentes circunstancias, los terminamos perdiendo. Esa situación, en el sexto partido que te ves así, te llega al miedo a ganar o y entran las dudas”, reconoce el entrenador del Virgen de la Concha Javier Miguel.
Fue un duelo con una clave que dominó bien el Virgen de la Concha: el rebote. En este sentido, Javier Miguel añade: “Las claves eran que no llegasen a ochenta puntos y que nuestro nivel defensivo en el rebote fuese alto. Las dos salieron bien. Luego tuvimos destellos muy buenos en ataque que nos hicieron ir trece arriba; y ese colchón nos vino bien durante el duelo”.
El Virgen de la Concha atraviesa la jornada en el quinto puesto por la cola, libre del descenso directo y también de los posibles arrastres que haya desde LEB Plata. Eso sí, desde el vestuario tienen claro que tendrán que luchar hasta el final por sumar victorias y así no sufrir en los últimos partidos la tensión y la agonía del descenso.
“Vamos a tener que pelear mucho todavía porque al final todo el mundo gana, todo el mundo llega al final de temporada con mucho en juego y hay resultados que parecen extraños. Quizás nos estaba afectando demasiado el partido que perdimos ante Gijón, pero la victoria ante Betanzos es una más. Da igual ante quien sea. Necesitamos sumar victorias y nos quedan siete partidos. Hay que lucharlos a muerte y cuanto antes podamos, escapar de esa situación. Una situación que no deseamos, pero que es lo que nos toca trabajar de aquí hasta final de temporada”, finaliza Javier Miguel.



