El Zamora Club de Fútbol y su afición deciden esta tarde si quieren seguir alargando la ilusión. La familia rojiblanca tiene la opción este domingo de ganar al Burgos y seguir enganchado a la pelea por entrar en la fase de ascenso a la Segunda División. Mientras, una derrota les dejaría prácticamente fuera de esa lucha y haría que el tramo final de temporada se convirtiese en un mero trámite navegando por la zona media de la clasificación.
Por lo tanto, mucho en juego para un equipo y una provincia que deberán mostrar su mejor cara para doblegar a un Burgos que llega de ganar al Guijuelo y posee tres puntos más que los zamoranos en la tabla; por lo que se encuentra en una tesitura similar a la del Zamora.
Roberto Aguirre tendrá las ausencias por lesión de Rodri y de Manu Arias. Además, no podrá contar por acumulación de amonestaciones con Imanol y con Javi Ramos. Esas ausencias serán cubiertas con seguridad por Miguel en la portería y con Ramiro en el centro de la zaga. A partir de ahí, y teniendo en cuenta que el entrenador asturiano recupera a tres hombres en vanguardia tras lesiones y sanciones (Jorge Hernández, Esparza y Dalmau), la parte ofensiva es una incógnita. Eso sí, el técnico del Zamora espera no tener malas noticias a última hora sobre un virus que durante la semana ha afectado a varios jugadores de la primera plantilla y que ha mermado las sesiones de trabajo. En principio, todos los futbolistas que lo han sufrido se han reestablecido a tiempo.
Mientras, el Burgos de Calderé llega a la capital del Duero con la única baja de Xavi Moré y con las ausencias por decisión técnica de Gallardo y Pacheta. El objetivo de los castellanos, el mismo que el de los locales, ganar para aprovechar el tropiezo del sábado del Racing de Ferrol ante el Compsotela, el duelo directo entre el Racing de Santander y el Real Oviedo, y seguir así en la pelea por una fase de ascenso que continúa abierta.
Hay que recordar que en el partido de ida, el encuentro terminó con victoria por la mínima para el Burgos (1-0), en un duelo tremendamente igualado y con pocas ocasiones de gol en ambas porterías. La historia habla de nueve partidos jugados en la capital del Duero entre ambas escuadras, saldadas con cinco victorias del Zamora, dos del Burgos y dos empates. El último enfrentamiento se cerró con la victoria del Burgos 1-2 en la campaña 2011/2012 cuando los rojiblancos se estaban jugando la permanencia en la jornada 37.



