Después de seis semanas consecutivas puntuando, con cuatro triunfos y dos empates, el Zamora Club de Fútbol de categoría cadete volvió a perder un partido. Fue en la mañana de este domingo y enfrente tenía al líder de la categoría, el Burgos. Eso sí, los rojiblancos plantaron cara al equipo castellano y a punto estuvieron de empatar en las últimas acciones del encuentro.
En un duelo tremendamente igualado, el balón parado y la estrategia fue determinante. El Burgos conseguía ponerse 0-2 a la media hora de juego. La primera diana llegaba en un saque de falta frontal, que botaba antes de llegar al área, prolongaba un jugador del Burgos y en el corazón del área un futbolista visitante hacía una vaselina de cabeza. Diez minutos después, era una falta lateral sacada al primer palo la que terminaba con un remate raso al que de nuevo la defensa y el portero no podían llegar. Afortunadamente, y cuando peor estaba el partido, un tanto de Guillermo a dos minutos del descanso ponía un 1-2 esperanzador.
Pero en la segunda parte ya no hubo más dianas. El Zamora lo intentó y gozó de dos ocasiones muy claras. Raúl se encontró con el larguero en una falta directa y posteriormente era Mario el que remataba libre de marca dentro del área y mandaba el balón directamente fuera.
Al final, derrota por 1-2, lo que significa la rotura de la buena racha para un conjunto cadete del Zamora CF que además se marchó del encuentro con un importante susto. Y es que el meta rojiblanco, Agustín, se quedaba durante unos segundos sin conocimiento tras recibir un golpe y tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario. A media tarde de este domingo, el meta abandonaba el hospital después de que los médicos le realizaran varias pruebas y no encontrasen nada preocupante.




