El último partido de liga regular en el Ruta de la Plata se preveía una fiesta para todos, también para el Balonmano Zamora a quien se rindió homenaje al inicio del encuentro. Con casi cerca de 1.000 aficionados cacereños en el estadio, el conjunto visitante tenía todo para apretar a los locales.

Volvían Erik Ruiz y Diego Moreno al once titular de Óscar Cano que en lo demás no cambiaba. La primera parte fue un ida y vuelta con la intensidad equilibrada por ambos conjuntos, a pesar de que Fermín apenas intervino. El Zamora era quien generaba peligro en cada ocasión, como bien advirtió Julio Cobos en la rueda de prensa previa, entre córners y disparos llegaba el primer gol del conjunto local.
En un córner de Carlos Ramos, Kike Márquez chutó en el rechace y el balón se metió en la red. El 7 celebraba señalándose la camiseta, el jugador con más experiencia de la plantilla en ascensos a fútbol profesional mantiene la ilusión de Zamora.
La segunda parte empezaba con cambios por parte de Óscar Cano, algo para lo que hasta ahora el técnico había esperado más tiempo, quizá la mirada puesta en reservar jugadores y su estado físico, pero el centro del campo sin Carlos se cayó.
Loren Burón lo intentó desde fuera del área pero el disparo se fue lejos de la red; Carbonell metía una marcha más que pocos podían aguantar y Fermín no pasaba muchos apuros. Hasta que llegó el empate cerca del minuto 80 para devolver oxígeno al equipo de cara a la salvación, no conformes con el empate un balón muerto en el área de Fermín hacía el segundo para el Cacereño.

Uno de los mejores partidos del Zamora en el Ruta de la Plata se veía empañado por el resultado 1-2 para sentenciar la permanencia del conjunto extremeño. El Zamora asegura el tercer puesto de la clasificación.




