Sorprendía la alineación de Óscar Cano para el partido frente al CD Extremadura. Entre los once elegidos volvía a tener cabida Carbonell, que desde la primera jornada no era titular y Luismi Luengo a pesar de las molestias contenidas por un vendaje.
Iago Indias hacía de lateral sustituyendo a Diego Moreno, quien salió dolorido del partido ante el Lugo e Isaiah Navarro al centro con Carlos Ramos y Sancho e Izan acompañaban a Hidalgo en tres cuartos.
Velocidad que no supo aprovechar el equipo, más allá de la precipitación que está marcando este inicio de liga y que a Yurrieta desesperaba. En la primera parte, no tanto en posesión -según las estadísticas- pero sí en llegadas, peligro y ocasiones dominaba el Extremadura y así llegó, antes de los diez minutos, una mano fuera del área de Jaime Sancho. David Rocha pedía revisión de FVS y el árbitro concedía penalti a favor del conjunto local. Iker Piedra se tiró bien y paró.
Luismi Luengo tuvo que ser sustituido antes de la media hora. El guardameta salvaba la primera parte del Zamora que no llegó a portería rival salvo en los minutos de añadido. La precipitación en las jugadas y la tardanza en las ayudas marcaban los primeros 45 minutos del conjunto rojiblanco.
La segunda parte empezaba con otro ímpetu por parte del Zamora. Mejor colocación en el campo, más calma y la búsqueda de Izan y Sancho pasando el balón por Carlos Ramos o Iago Indias. Lejos de encerrarse en campo propio como hizo los primeros 45 minutos, el Zamora salió a por el gol.
Carbonell tuvo la primera gran ocasión de abrir el marcador pero la pelota se fue alta. Izan también tuvo ocasiones pero no tuvieron éxito hasta que un córner sacado por Carlos Ramos y con la casi intención de que el balón entrase al ras del segundo palo, fue Iago Indias quien metió la cabeza para rematar y hacer el gol que daba la ventaja al Zamora, aunque el jugador del Extremadura Diego Espejo fue quien empujó la pelota definitivamente dentro de la red.





