En el Ruta de la Plata, pero también fuera del estadio zamorano el equipo rojiblanco ha estado siempre arropado por sus aficionados y estas últimas semanas el movimiento rojiblanco ha contagiado al equipo fuerzas para llegar a la final por el ascenso al fútbol profesional que se jugará mañana.
El equipo partía esta mañana en autobús desde el estadio donde el CEIP Alejandro Casona y algunos seguidores del equipo han despedido a los jugadores entre aplausos, gritos, y también la ilusión que en los niños y niñas “parece” más desmedida porque sus héroes ‘caseros’ sean jugadores de segunda división.
El apoyo es unánime para un encuentro que marcará la historia del Club, pase lo que pase.






