La importancia de mantener la concentración y una intensidad alta toma un mayor sentido en campos como el que va a visitar el Zamora este sábado. El estadio de Miramar no es un estadio que le venga especialmente bien al conjunto rojiblanco, aunque históricamente el balance de triunfos y derrotas está casi equilibrado. De hecho, de siete veces que ha visitado el Zamora el estadio de Miramar ha salido victorioso en tres.
Pero si algo ha acompañado a los últimos duelos entre ambos equipos han sido las complicadas condiciones climatológicas que han dejado el terreno de juego en una situación difícil para el juego. Ante eso, resultará clave estar especialmente intensos y concentrados para no conceder ninguna segunda jugada en la que se pueda escapar el partido. De hecho, el año pasado los zamoranos perdían tres puntos vitales por una jugada de esas características. El Marino colgaba un balón al área y los zamoranos no cerraban el rechace; una situación que aprovechaba Álex nada más salir de los vestuarios para convertir el único tanto del choque.
Es cierto que el Zamora Club de Fútbol ha mejorado mucho en defensa en las últimas jornadas, pero el juego a balón parado y sus derivaciones en forma de segundas jugadas tiene que estar especialmente controlado. De hecho, la derrota ante el Tropezón llegó en parte por eso, por no cerrar bien dos balones rechazados en las inmediaciones del área propia.
Curiosamente, las dos últimas victorias del Zamora en Miramar se produjeron con Miguel Ángel Álvarez Tomé en el banquillo. En ambos, el cuadro rojiblanco dispuso sobre el terreno de juego un equipo de músculo, con trivote en el centro del campo y con un único punta. En la campaña 2006/07 con Jabuti arriba y Juanlu, Aitor Sanz y Rubén Cuesta por dentro; y en la campaña 2008/09 con Koeman arriba y Agustín, Marcos Rodríguez y Curro Vacas por dentro. En esa última temporada, el técnico leonés puso sobre el campo además cinco defensas: Tomás, Gonzalo, Domingo, Israel y Cabezas.
En principio, Roberto Aguirre no tiene pensado cambiar de sistema para este encuentro. Es más, ha confirmado que ya tiene decidido prácticamente el once y solo unas condiciones “extremas” del estado del terreno de juego harían pensarle un cambio de última hora.




