Y al tercer día resucitó de entre los muertos, dando lugar a lo que hoy celebramos como Domingo de Resurrección, un día cargado de simbolismo al que el Zamora se quería agarrar para buscar su particular resurrección en Vigo después de, casualidades, tres derrotas consecutivas.
Yago Iglesias sorprendía dejando fuera de la convocatoria a Pana y dando entrada al canterano Luis mientras que en el once Pau Miguélez era relegado al banquillo en favor de Vallejo.
Así, el Zamora salía al césped de O Vao con un once formado por Troya, Ámez, Prada, Luismi, Silva, Juanan, Chendri, Vallejo, Alex Áres, Manu Viana y Charly, con la necesidad imperiosa de sumar de tres en tres conociendo ya resultados que no favorecían a los intereses rojiblancos.
El partido comenzó siguiendo la dinámica de lo que vienen siendo los arbitrajes esta temporada. Prácticamente en la primera acción de partido Manu Viana anotaba para los visitantes, pero el colegiado lo anulaba por posición antirreglamentaria, estando claramente habilitado el jugador del Zamora.
Con esa acción en el primer minuto de juego podríamos dar por finalizado el resumen de una primera parte en la que no paso nada más. El Coruxo llegó más en el primer cuarto de hora, pero sin generar ocasiones de peligro claras de gol.
Una vez asentada la defensa del conjunto de Yago Iglesias, el partido se disputó en el centro del campo, sin que ninguno de los equipos se hiciera con el dominio y sin generar ninguna acción de peligro más allá del algún saque de esquina sin mayores consecuencias.
Tras el paso por vestuarios el Zamora tuvo más el balón en su poder sin que se tradujera en un dominio apabullante ni ocasiones claras de gol mientras que el Coruxo, sin hacer mucho, tenía un valioso empate en su poder y en el 55’ tenía la opción de adelantarse en el marcador tras una jugada por la banda izquierda en la que la defensa rojiblanca hace aguas y el balón se pasea por el área hasta encontrar un rematador que obliga a Troya a intervenir a bocajarro y desviar el balón.
La acción de peligro de los locales fue bien respondida por los de Yago Iglesias que tan solo tres minutos después tendría el gol en las botas de Charly que, tras una jugada a la contra por banda izquierda, el delantero recibía solo en el área pequeña pero su disparo incomprensiblemente se marchaba rozando el palo.
El que perdona la paga es una ley no escrita en el fútbol y el Coruxo tuvo de nuvo la opción de pasarle la nota al Zamora con una gran acción de Chiqui por banda izquierda que encuentra en el borde del área pequeña a Youseff pero su remate encuentra una gran intervención de Troya que de nuevo salva al Zamora.
Sin embargo, quizá en la acción con menos peligro de todas, a la tercera va la vencida y un centro lateral desde la derecha sin ningún tipo de peligro que encuentra en Prada un aliado y empuja el balón a su propia portería.
Era el minuto 69’ y el Zamora era un equipo sin alma y sin garra al que se le antojaba difícil remontar el partido.
Yago Iglesias dio entrada a Pau, Haddadi y el canterano Luis en busca de verticalidad y de generar una acción que rescatara al menos un punto para el Zamora, pero los que estuvieron a punto de ampliar la renta fueron los locales.
Nuevamente por banda izquierda, Chiqui, que hizo lo que quiso con Silva durante toda la segunda parte, le tira un caño al defensor y se planta en el área, pero su disparo se marcha desviado.
Los cambios no le dieron el resultado que buscaba al conjunto de Yago Iglesias, aunque el canterano Luis quiso demostrar su ambición y siendo de los pocos que parecía tener garra sobre el césped de O Vao provocaba un penalti tras una acción personal que Dani Hernández transformaba para poner el empate en el 87’ de encuentro.
En los últimos minutos fue el Coruxo el que busco con mas impetú la portería visitante en busca del tanto de la victoria mientras que el Zamora parecía conformarse con un empate que le sirve de bien poco en su lucha por los puestos de playoff pero que tal y como se ha desarrollado el partido, rompe la mala dinámica de derrotas.



