El Zamora saltaba al campo con un once que se intuía. Miguel fue el encargado de defender la portería rojiblanca y a partir de ahí formaron Edu Ruiz, Josema, Andoni, Valverde, Juanan, Vilchez, Manu Moreria, Coque, David Álvarez y Rubén Moreno. Los rojiblancos salieron con las ideas muy claras, a intentar sorprender a la Segoviana con la línea muy alta y buscando alternar el juego interior con los balones largos a la espalda de la defensa. El dominio durante los primeros veinte minutos del equipo de Balta era evidente. Pero ese dominio no se lograba traducir en ocasiones claras de gol. Los hombres de vanguardia, que tan buenas prestaciones habían dado en pretemporada, no estaban finos.
El duelo estaba controlado, pero a partir del minuto 18 cambiaron las tornas. Un lanzamiento de Quino que se fue a la cruceta de la portería de Miguel hizo que cambiase la decoración. La Segoviana se estiró, se quitó los complejos y empezó a dominar el encuentro. El Zamora no era capaz de encontrar fluidez en su juego, los pases fáciles se convertían en pérdidas innecesarias y el conjunto local empezaba a carburar. En el minuto 23 Quino tuvo una segunda ocasión, pero su disparo desde la frontal del área pequeña lo repelió a córner Miguel en un alarde de buena colocación. La segunda parte de la primera mitad volvió a igualarse pero era la Segoviana la que llevaba la batuta ante un Zamora que careció de acercamientos de peligro.
Tras el paso por los vestuarios el equipo de Balta mejoró. Los rojiblancos ajustaron varios aspectos y volvieron a tener presencia arriba. La aparición de Vilchez en la creación y sobre todo la entrada en juego de Manu Moreira le dio chispa al Zamora. Ahí llegaron las mejores ocasiones para los zamoranos. Facundo, meta local, detuvo con la cara un mano a mano con Rubén Moreno, y posteriormente repelería un cabezazo a bocajarro de Josema tras una falta botada por Manu Moreira. Pero tras esos minutos de inspiración, el cansancio empezó a hacer efecto en los dos equipos y las imprecisiones empezaron a hacerse aún más evidentes.
En ese tramo al Zamora le costó llegar a la meta rival, mientras que la Segoviana tuvo la más clara en un mano a mano de Ayrton con Miguel. El cancerbero metió la palma de la mano para mandar el cuero a córner. Al final, empate sin goles que la vale al Zamora para sumar un punto en la primera jornada en casa de uno de los favoritos y sacar conclusiones de cara a las próximas jornadas.



