Entre la Rúa de los Francos y la de los Notarios, en pleno casco histórico de Zamora, Herminio Ramos tiene un lugar propio. Su escultura de bronce, inaugurada en octubre de 2009, lo representa a tamaño natural, caminando en alguno de sus habituales paseos por la ciudad. Allí permanece desde hace más de tres lustros, en una esquina por la que transitan a diario vecinos y visitantes. El hombre al que recuerda ya no está.
Herminio Ramos Pérez falleció el pasado 28 de junio, a los 100 años, en vísperas de San Pedro. Este miércoles, 4 de noviembre, habría cumplido 101. Será el primer cumpleaños que Zamora afronte sin uno de sus grandes conocedores, el maestro que pasó décadas enseñando historia y el cronista que convirtió el estudio de la ciudad en una vocación que mantuvo prácticamente hasta el final de su vida.
Nacido el 4 de noviembre de 1925 en La Tuda, localidad sayaguesa perteneciente al municipio de Pereruela, Ramos encontró pronto en la enseñanza su camino profesional. Estudió Magisterio y ejerció como maestro en distintos destinos, entre ellos pueblos de La Mancha y Cabañas de Sayago, antes de regresar a Zamora. En el instituto Claudio Moyano impartió Geografía e Historia y posteriormente continuó su labor docente en el colegio Juan XXIII, donde permaneció hasta su jubilación.
Pero su relación con la historia no terminaba cuando acababan las clases. Herminio Ramos hizo de la cultura y del patrimonio zamorano una dedicación que fue mucho más allá de su profesión. Investigó, escribió, divulgó y participó en la vida pública de la ciudad, primero como concejal de Cultura y posteriormente como delegado provincial de Cultura. Desde esas responsabilidades contribuyó a impulsar iniciativas que acabarían incorporándose a la identidad cultural de Zamora.
La huella de Herminio Ramos en las fiestas de San Pedro
Una de las más reconocibles nació en 1972. Durante su etapa como concejal de Cultura se puso en marcha la Feria de la Cerámica y Alfarería Popular, un certamen concebido para dar visibilidad a los artesanos y alfareros y reunir en Zamora distintas expresiones de un oficio profundamente arraigado en la provincia.



