El Centro de Emergencias 1-1-2 de Castilla y León ha recibido más de 880 llamadas relacionadas con animales silvestres o protegidos en lo que va del mes de julio, de las que más de 200 correspondían a vencejos y polluelos de aves caídos al suelo, una situación habitual durante la época de cría, según informa Ical.
Ante el incremento de este tipo de avisos, el servicio de emergencias ha difundido una serie de recomendaciones para orientar a la ciudadanía sobre cómo actuar correctamente y evitar intervenciones innecesarias que puedan perjudicar a los animales.
La primera recomendación pasa por comprobar si el ave está realmente herida o si simplemente parece abandonada. Si presenta lesiones visibles, el 1-1-2 aconseja contactar con un centro de recuperación de fauna o con los agentes medioambientales antes de manipularla.
En el caso de un polluelo recién nacido, si es posible localizar el nido y devolverlo a él, esa es la mejor solución. El servicio recuerda que las aves no rechazan a sus crías por haber sido tocadas por personas. Si no se encuentra el nido, recomiendan colocar al animal en un lugar elevado y protegido de posibles depredadores para facilitar que sus progenitores continúen alimentándolo.
Cuando se trata de un volantón, un ave joven que ya ha abandonado el nido pero todavía no domina el vuelo, la recomendación es no recogerlo, salvo que se encuentre en una situación de peligro, como una carretera o una zona con presencia de perros o gatos. En ese caso, basta con trasladarlo a un lugar cercano más seguro.
Los vencejos requieren una actuación diferente, ya que son incapaces de despegar desde el suelo. Si tras elevarlo suavemente desde la mano no consigue emprender el vuelo, el 1-1-2 indica que debe ser trasladado a un centro especializado para su recuperación.
Desde el servicio de emergencias insisten en que actuar correctamente puede ser determinante para la supervivencia de estas aves, especialmente durante los meses de verano, cuando se concentra el mayor número de incidencias relacionadas con polluelos y vencejos caídos. Según Ical, el elevado volumen de avisos registrado en julio refleja la importancia de conocer estas pautas básicas de actuación.






