La Policía Nacional establece un dispositivo especial en toda Castilla y León destinado a la prevención de los delitos de tipo “hurto amoroso” así como a la detección y detención de los presuntos autores, como respuesta al incremento de hechos denunciados de este tipo.
Numerosos agentes uniformados de la Policía Nacional están realizando controles preventivos en distintos puntos de las ciudades para la detección y detención de los grupos criminales que habitualmente se dedican a esta modalidad delictiva, dándose la circunstancia de que son bandas itinerantes que se desplazan por toda la geografía nacional. Estos agentes reciben el apoyo de policías de paisano que hacen una labor de discretas vigilancias a pie de calle, para detectar a los criminales antes de que cometan los delitos.
Normalmente son mujeres de entre 25 y 35 años las que se dedican a cometer este tipo de hurtos, encuadradas en grupos organizados itinerantes, que se desplazan entre ciudades para dificultar su detección.
Con un falso pretexto, alegando conocer a las víctimas, las abordan en la calle abrazándolas de manera efusiva y manteniendo un constante contacto físico, para así poder robarles pertenencias tales como relojes, carteras, collares, etc. sin que se den cuenta. Las delincuentes juegan con el factor de desconcierto de la víctima, que duda de si recuerda a la persona que tan amistosamente le está saludando.
Los criminales explotan esa vulnerabilidad de los ancianos, haciéndose con su botín rápidamente y abandonando el lugar. En otras ocasiones, abordan a sus víctimas cuando están a punto de acceder a sus domicilios, y con falsos pretextos entran con las víctimas a las casas, en ocasiones incluso prometiendo favores de índole sexual. Una vez dentro, otro compinche de la delincuente que actúa como gancho también entra y desvalija lo que encuentra en las distintas habitaciones, mientras las víctimas están distraídas.
La sensación de vulnerabilidad y pesadumbre que sienten las personas mayores al saberse víctimas de este tipo de hechos delictivos es un factor que no favorece la actuación policial, puesto que en muchas ocasiones la víctima demora la denuncia de lo ocurrido llegando incluso a ocultarlo a sus familiares más directos.




