La Caja Rural de Zamora ha respondido a las declaraciones del reelegido presidente de la Cámara de Comercio, Enrique Oliveira, quien expresó su voluntad de integrar de nuevo a la entidad financiera en los órganos de la institución y abrir una nueva etapa de colaboración.

El director general de Caja Rural, Cipriano García, ha agradecido públicamente ese gesto, aunque ha matizado que la entidad siempre ha defendido la unidad institucional y que su compromiso con Zamora “es incuestionable”.
“Necesito agradecer que haya un acercamiento y que exista la posibilidad de hablar de unidad, porque Caja Rural siempre ha estado a favor de ella”, afirmó García, quien recordó que fue precisamente junto a la Cámara cuando nació el proyecto Zamora 10, concebido para reunir a administraciones, organizaciones empresariales y cientos de profesionales en torno a una estrategia común para el desarrollo de la provincia.
“Zamora 10 era la verdadera unidad”
Durante su intervención, el director general reivindicó el legado de Zamora 10 y sostuvo que de aquel foro surgieron iniciativas estratégicas como Fromago, la Escuela Internacional de Industrias Lácteas, el Museo de Semana Santa o el proyecto de Monte la Reina.
García rechazó además la idea de que Caja Rural pretendiera imponer criterios dentro de aquella plataforma. “Nosotros no imponíamos nunca nada; trasladábamos las decisiones que tomaban los grupos de trabajo formados por los profesionales de Zamora”, aseguró.
El punto más contundente de su respuesta llegó al referirse a la presencia de la entidad en la Cámara de Comercio. García negó que Caja Rural haya solicitado regresar a la institución y sostuvo que fue la propia Cámara la que decidió prescindir de su representación hace cuatro años.
“La Caja nunca pidió entrar en la Cámara. Nos llamaron para que estuviéramos y, en la cuarta legislatura, me llamaron para decir que prescindían de mí”, afirmó.
En este sentido, añadió que la entidad “no va a estar nunca en un sitio donde no quieran que esté”, aunque insistió en que mantiene un “respeto absoluto” hacia la Cámara y hacia las decisiones que adopten los empresarios que la integran.
Pese a las diferencias mantenidas durante los últimos años, García evitó cerrar la puerta a una futura colaboración y reiteró que Caja Rural continuará apoyando el desarrollo económico y social de la provincia desde el papel que le corresponde como entidad financiera.



