Este sábado por la mañana en La Candelaria había un tema que, siempre latente y en la mente de muchos vecinos, hoy salía a la superficie y copaba muchas conversaciones: el futuro de la residencia de Los Tres Árboles. Decenas de personas fueron acercándose sobre el mediodía hasta la entrada del centro, donde terminaron uniéndose usuarios y familiares, trabajadores y también hijos y allegados de mayores que viven en residencias privadas.
Todos acudían con una misma reclamación: que Los Tres Árboles siga siendo una residencia para mayores y que la Junta de Castilla y León aclare qué pretende hacer con sus instalaciones una vez se ponga en marcha la nueva residencia.
"Aquí tenía que estar mucha más gente" fue, de hecho, una de las frases más repetidas entre quienes iban llegando. La movilización, convocada por Zamora Decide, reunió a más de un centenar de personas en una mañana de calor y de ambiente reivindicativo. Entre los asistentes se mezclaban quienes cada día conviven en la residencia y quienes la vez como una de las pocas opciones para que sus familiares puedan acceder a una plaza pública sin alejarse de ellos.
El portavoz de Ahora Decide, Manuel Fuentes, tomó la palabra para defender que Los Tres Árboles "necesita" seguir abierta. Recordó sus 167 plazas, su "ubicación fantástica" en el barrio de La Candelaria y una plantilla de más de un centenar de trabajadores, además de insistir en que, bajo su punto de vista, se trata de un centro con instalaciones en buen estado y que funciona bien. Y es que la principal reclamación de la formación política es la necesidad de que Zamora tenga dos residencias públicas como otras muchas capitales de provincia de Castilla y León.
Fuentes puso el foco en las dificultades de las familias para asumir el coste de una plaza privada. Durante su intervención, la hija de una residente en una residencia privada relató que su familia paga cerca de 3.000 euros al mes por la plaza de su madre. A cambio, hablaba de "una comida nefasta" y la "falta de personal" en ese centro que decidió no desvelar para no ser perjudicada. Reclamó que Los Tres Árboles mantenga su actual uso, una defensa que para ella debe trascender las siglas políticas porque "aquí todos envejecemos".
También hubo espacio para quienes viven en primera persona el día a día de la residencia. Mientras Manuel Fuentes continuaba su intervención, una de las usuarias de la residencia de Los Tres Árboles —desde hace 14 años— lanzó una espontánea proclama: "Que no la cierren, estamos muy a gusto". Su grito resumió buena parte del sentimiento de los residentes, que valoran poder permanecer cerca de sus familias y poder mantener su vida cotidiana en un entorno conocido.
Pilar, presidenta de la Asociación de Vecinos de La Candelaría, defendió que la residencia forma parte de la vida del barrio. Tras dos décadas al frente de la asociación, aseguró que la incertidumbre sobre el uso que se le dará al edificio preocupa a los vecinos y reclamó "que lo dejen como está".
En la misma línea, Nieves Turiel, portavoz del Movimiento en Defensa de la Sanidad Pública en Zamora, alertó de que la espera para conseguir una plaza pública en la provincia supera los dos años, advirtiendo también de que este problema afecta a las personas mayores y también a los hijos, que en muchos casos son los responsables económicos de los pagos. Además, hizo un alegato hacia los trabajadores, recordando que "no son ganado al que se le pueda llevar de un lado a otro".
La concentración terminó con la reivindicación todavía abierta y el impulso de que esta protesta pueda cambiar el rumbo de Los Tres Árboles hacia el objetivo principal: que mantenga su uso residencial. Además, desde Zamora Decide advierten de volver a movilizarse si no cambia el escenario, reclamando además que se incorporen plazas para estancias sociosanitarias y de respiro familiar.
Antes de dispersarse y de volver a la rutina que todos ellos quieren seguir manteniendo en el barrio, los asistentes unieron sus voces en un último mensaje: "No al cierre".




