Cipriano García, director general de Caja Rural de Zamora, aprovechó su intervención en los XXIX Premios Fundación Caja Rural para reivindicar el papel de las personas, empresas e instituciones que contribuyen al desarrollo de Zamora. "Una Zamora que tiene problemas, pero también talento, capacidad y personas dispuestas a construir su futuro", señaló.
García comenzó felicitando a los premiados y poniendo en valor la diversidad de ámbitos que se homenajeaban en esta edición. "Reconocer a quienes hacen grande a esta provincia es también una manera de fortalecernos", afirmó, a la vez que destacó la aportación de todos ellos a la cultura, el patrimonio, el deporte, la solidaridad, las tradiciones y la iniciativa empresarial.
El director general también hizo balance de la evolución de Caja Rural durante 2025, un ejercicio en el que el volumen de negocio alcanzó los 8.168 millones de euros, con un crecimiento del 12,2%. La entidad concedió 1.316 millones de euros en nuevo crédito, un 32,6% más que el año anterior, mientras que sus recursos propios se situaron en 520 millones y la solvencia alcanzó el 20,4%.
García destacó además el crecimiento de la entidad, que cuenta actualmente con 62.000 socios, 170.000 clientes, más de 400 profesionales y 116 puntos de atención. "Para nosotros crecer no significa alejarnos de nuestro origen", aseguraba. Además, reivindicó un modelo de banca vinculada al territorio que mantiene su presencia en Zamora y se extiende también por León, Valladolid, Orense y Madrid.
En su defensa del compromiso con la tierra, el director general puso enumeró también algunos datos del sector agroganadero. En 2026, de las 8.503 solicitudes de la PAC presentadas en Zamora, 5.367 estaban domiciliadas en Caja Rural, lo que supone el 63,12%. Asimismo, señaló que la entidad alcanza una cuota de inversión del 50% en la provincia. "Parámetros que resumen mejor que cualquier discurso lo que significa para nosotros estar cerca del territorio", afirmó.
Con la mirada puesta en Zamora, García reconoció sin cortapisas que la provincia afronta "un problema demográfico muy serio", aunque llamó a no construir todo el relato alrededor de las dificultades. "Zamora no puede ser solamente la provincia que explica sus problemas. Tenemos que ser también capaces de aportar nuestras posibilidades", defendió mientras reclamaba iniciativas realistas y, sobre todo, "ambición colectiva".




