Comprueba tu tipo de seguro y si tiene franquicias
Si te encuentras con la desagradable sorpresa de que tu coche o tu moto han sufrido un ataque vandálico, cabe la posibilidad de que tu seguro te cubra los daños:
- Si es un seguro a terceros, no estarán cubiertos.
- Si es un seguro a terceros con lunas, se cubrirían las roturas de los parabrisas y las demás lunas. Los techos solares no están cubiertos en muchas pólizas, y menos aún los espejos exteriores y los faros.
- Si es un seguro a terceros ampliado, es decir, de tipo robo + incendio + lunas, tendría la misma cobertura que en el caso anterior y, además, se cubrirían también los daños causados por un incendio provocado.
- Si es un seguro a todo riesgo, lo normal es que estén cubiertas las pintadas, la rotura de lunas, los techos, los espejos y los faros. En este caso, y a diferencia de lo que suele ocurrir con los dos tipos de seguros anteriores, es posible que tuvieras que pagar una franquicia o cantidad a cargo del asegurado, si así lo indica tu póliza; el seguro correría con lo que sobrepasara esa franquicia. Eso sí, dado que todos los daños han sido ocasionados en el mismo siniestro, creemos que solo sería exigible una franquicia y no varias, una por cada daño sufrido en el ataque de los vándalos.
Por otro lado, cuenta con que algunos daños se excluyen de cobertura por sistema o casi, sea tu seguro del tipo que sea:
- Casi siempre correrán de tu bolsillo los daños que afecten exclusivamente a los neumáticos o al equilibrado de las ruedas.
- Los daños derivados de actos de terrorismo, rebelión, sedición, motín o tumulto popular, así como los causados por actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempos de paz, no los cubriría tu compañía sino el Consorcio de Compensación de Seguros .
Fíjate en qué valor se indemniza
La indemnización que obtengas, puede tomar de referencia varios tipos de valores, según lo pactado en la póliza; además,
Por muy mal que haya quedado tu coche, nunca va a superar el importe máximo indemnizable establecido por el seguro, que puede atenerse a diferentes valores:
- El valor de nuevo es lo que costaría reponer el vehículo (o las piezas dañadas) al precio que tenga si se comprara nuevo.
- El valor de reposición es lo que costaría un coche en estado similar al que tenía justo antes de sufrir los daños que se están indemnizando.
- El valor venal es lo que pagaría una empresa de vehículos de segunda mano por comprar el coche.
- También puede pactarse una cantidad calculada de forma particular según estos valores.
Si la reparación fuese muy cara y superase el límite, puedes buscar algunas soluciones alternativas, como pedir que no se arreglen los desperfectos puramente estéticos, pedir presupuestos a más talleres, para ver si te abaratan la reparación, usar repuestos diferentes de la marca oficial o piezas recuperadas de desguaces...




