Cinco años ha cumplido condena un zamorano tras agredir y violar a sus dos hijas menores de edad de forma reiterada. El varón en cuestión fue condenado a 29 años de prisión por agresión y violación a sus dos hijas, contando demás una de ellas con un 52% de discapacidad.
Los hechos comenzaron en 2010 cuando el susodicho abusó de su hija de doce años realizándole tocamientos en sus partes íntimas aprovechando la ausencia del resto de la familia en la casa o que se encontraban durmiendo. Un comportamiento que cambió cuando este se enteró de que la menor, años más tarde, había perdido la virginidad y fue entonces cuando el condenado la violó manteniendo, bajo amenazas, relaciones completas.
La menor comunicó estos hechos a su madre y fue ella quien le dijo que denunciase. Una situación que no llegó a término puesto que la hija se encontraba bajo las amenazas de su progenitor. Sería en 2017 cuando el condenado procedió a abusar de su otra hija, de trece años.
La menor comunicó estos hechos a una amiga cercana y fue la abuela de esta quien denunció lo sucedido ante la Policía Nacional. La audiencia de Zamora condenó al hombre a 29 años de prisión por los abusos y violaciones a sus dos hijas menores de edad.
De esa condena de desprenden trece años por violación a una de sus hijas, otros ocho por abusos a la misma menos, a los que se sumaron ocho años más por abusar de su otra hija. La revisión de condena por parte de la Audiencia en base a la nueva ley de 'solo sí es sí' beneficia ahora al encausado al verse rebajada su pena de violación de los trece años a los once años y dos meses de prisión.



