España ha vivido este verano una de las mayores emergencias por incendios forestales de los últimos años, con más de 276.000 hectáreas afectadas que obligaron a evacuar o confinar a unas 115.000 personas. En este contexto, Cruz Roja Española ofreció una amplia respuesta humanitaria, participando en 71 incendios, desplegando 99 albergues y dando alojamiento, manutención y atención integral a 5.890 personas que de forma provisional tuvieron que abandonar su hogar.
A estas cifras se suman 19.536 entregas de alimentos, que también cubrieron las necesidades de las personas intervinientes en los distintos dispositivos de emergencia, y 7.096 asistencias gracias a la participación de 967 profesionales y voluntarios de la organización.
Conscientes de que, una vez atendida la emergencia, las necesidades continúan, Cruz Roja Española ha desarrollado un Plan de Respuesta ante Incendios Forestales que comenzará prestando apoyo a más de 1.000 personas y comunidades afectadas por los recientes incendios de este verano en Ávila, Segovia y Zamora, así como en otras provincias españolas: Madrid, Castellón, Guadalajara, Huesca, Teruel, Toledo, Zaragoza y Huelva.
El plan contará con una dotación de dos millones de euros, gracias a las aportaciones de particulares y empresas colaboradoras.
El nuevo programa prestará especial atención a las personas mayores, niños, niñas y adolescentes, personas con discapacidad, familias en situación de vulnerabilidad socioeconómica, mujeres con cargas familiares, personas migrantes, trabajadores temporeros y comunidades rurales especialmente afectadas por los incendios.
Respuestas integrales más allá de la emergencia
El Plan de Respuesta ante Incendios Forestales de Cruz Roja Española se articula en torno a nueve grandes bloques que pretenden cubrir necesidades muy diversas: respuesta inmediata de emergencia; recuperación temprana; salud, cuidados y bienestar emocional; recuperación de la vivienda y de las condiciones de vida en el hogar; recuperación económica y medios de vida; protección y bienestar de la infancia y adolescencia; recuperación sostenible de los entornos afectados; recuperación de la vida comunitaria y fortalecimiento de redes de apoyo; y preparación, resiliencia y adaptación frente a futuros riesgos.
Entre las principales medidas destacan las ayudas económicas para cubrir necesidades básicas, el apoyo temporal al alojamiento, la reposición de enseres esenciales, la orientación jurídica para acceder a ayudas y prestaciones, la atención psicosocial, la recuperación de actividades económicas y la puesta en marcha de iniciativas comunitarias para reforzar la preparación ante futuras emergencias.
El plan también incorpora criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y adaptación climática en los procesos de recuperación, promoviendo hogares y comunidades más seguros, resilientes y preparados frente a riesgos futuros.
Según señala Herminia Magán, responsable del Plan de Respuesta ante Incendios Forestales, «con este Plan, Cruz Roja Española reafirma su compromiso de acompañar a las personas y comunidades afectadas más allá de la emergencia. Queremos contribuir a que recuperen su bienestar, su autonomía y sus proyectos de vida, al tiempo que fortalecemos las redes comunitarias que resultan esenciales en los procesos de recuperación. Nuestro objetivo es impulsar una recuperación integral y sostenible que ayude a construir comunidades más resilientes y mejor preparadas frente a futuras emergencias».



