El otoño trae consigo una de las citas habituales del calendario: el cambio al horario de invierno. Este año tendrá lugar en la madrugada de este sábado 24 al domingo 25 de octubre, cuando los relojes deberán retrasarse una hora para adaptarse al nuevo horario oficial.
En la España peninsular y Baleares, a las 3.00 horas volverán a ser las 2.00, mientras que en Canarias el ajuste se realizará a las 2.00, cuando los relojes marcarán de nuevo la 1.00. El cambio permitirá dormir una hora más esa noche y hará que el domingo tenga oficialmente 25 horas.
La modificación supone el final del horario de verano y el regreso al de invierno, con un efecto inmediato en la distribución de las horas de luz a lo largo del día. A partir del domingo, amanecerá y anochecerá una hora antes según el reloj, por lo que las tardes tendrán menos luz natural.
¿Hay que cambiar todos los relojes?
Los teléfonos móviles, ordenadores y otros dispositivos conectados a internet suelen actualizar la hora automáticamente, siempre que tengan activada la configuración correspondiente. Sin embargo, será necesario ajustar manualmente los relojes analógicos, los electrodomésticos y otros aparatos que no dispongan de actualización automática.
¿Por qué se sigue cambiando la hora?
El cambio horario se mantiene en España dentro del sistema aplicado por los países de la Unión Europea, con dos modificaciones al año: una en marzo, para entrar en el horario de verano, y otra en octubre, para regresar al de invierno.
La medida se ha justificado tradicionalmente por el aprovechamiento de la luz natural y el posible ahorro energético, aunque sus efectos y su conveniencia siguen siendo objeto de debate.
La posibilidad de eliminar los cambios estacionales lleva años sobre la mesa en la Unión Europea. La Comisión Europea propuso suprimirlos en 2018, pero los Estados miembros no han alcanzado un acuerdo definitivo sobre qué horario mantener durante todo el año.
El cambio de este domingo no será, por tanto, el último de forma automática, pese a que octubre de 2026 marca el final del calendario de fechas publicado en el Boletín Oficial del Estado para el periodo 2022-2026. Mientras no se apruebe una modificación de la normativa vigente, España seguirá aplicando el sistema actual.



