Los positivos por Pruebas Diagnósticas de Infección Activa (PDIA) detectados en miembros de la comunidad educativa han provocado que 268 aulas de la Comunidad hayan iniciado un periodo de cuarentena. La medida afecta a 23 grupos de Ávila, 13 aulas de Burgos, 38 en León, 9 de Palencia, 25 de Salamanca, 24 en Segovia, 9 en Soria, 108 en Valladolid y 19 en Zamora. Los equipos COVID-colegios están realizando pruebas diagnósticas a alumnos y profesores que hayan mantenido contacto estrecho con los casos positivos.
La Junta de Castilla y León recuerda a toda la comunidad educativa que no debe acudir al centro con síntomas compatibles con la COVID-19. El protocolo establece, además, que todos los mayores de 6 años deberán llevar mascarilla y guardar la distancia de seguridad. Todas estas medidas minimizan, sin duda, las posibilidades de contagio dentro de los centros educativos.
Cabe recordar que en el inicio del pasado curso únicamente se ponían en cuarentena los grupos denominados de convivencia estable o "burbuja" correspondientes a Educación Infantil y 1º de Educación Primaria, si bien según avanzaron las clases también se cerraban aulas en las que había tres o más positivos, considerándose brote.
Aún con el cambio de tendencia, la situación nada tiene que ver con la vivida el curso anterior cuando en Zamora llegaron a confinarse 86 clases en el primer trimestre, y fueron un total de 155 aulas durante todo el periodo escolar.



