La ciberdelincuencia ya no es una amenaza lejana ni exclusiva de grandes empresas. En Zamora, uno de cada cuatro delitos tiene ya un componente cibernético, según explicó este lunes el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Héctor David Pulido, durante una jornada sobre ciberseguridad organizada junto a Caja Rural de Zamora y especialistas del sector asegurador.

El encuentro, dirigido a empresarios y pymes zamoranas, puso el foco en el aumento constante de las estafas digitales, cada vez más sofisticadas y difíciles de detectar. “La dimensión del problema es grande”, advirtió Pulido, quien recordó además que recientemente se registró en la provincia una estafa de 150.000 euros.
Desde Caja Rural de Zamora, su director general, Cipriano García, subrayó la necesidad de mantener una actualización constante frente a unos ataques que evolucionan a gran velocidad. “Cada día se producen con mayor frecuencia y son muchísimo más sofisticados”, señaló.
La entidad financiera trabaja junto a la Guardia Civil y empresas especializadas para trasladar a las pymes herramientas de prevención y concienciación. García destacó además el esfuerzo tecnológico realizado por la entidad y su central informática para reforzar la protección frente a este tipo de amenazas.
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la importancia de la prevención. Pulido insistió en que muchos usuarios bajan la guardia en internet de una manera que no harían en la vida real. “Lo que no hacemos en la vida privada no lo hagamos en el mundo virtual”, resumió. “Si alguien me para por la calle y me pide el DNI, no se lo doy. Pues si me llaman diciendo que son del banco, tampoco”.
La Guardia Civil recordó además que detrás de estas estafas rara vez hay delincuentes locales. “Las víctimas pueden ser de Zamora, pero los autores normalmente ni siquiera están en España”, explicó Pulido, quien recordó que estos grupos lanzan campañas masivas a nivel nacional e internacional.
Para combatir esta delincuencia, la Guardia Civil cuenta con el denominado equipo Arroba, especializado en la investigación de delitos tecnológicos.
Durante la jornada también participó David Fernández Machí, responsable de alianzas de Hiscox España, compañía especializada en seguros frente a ciberdelincuencia. El experto explicó que los ataques más frecuentes son los relacionados con engaños y transferencias fraudulentas, aunque las mayores pérdidas económicas suelen llegar por la paralización de la actividad empresarial tras un ataque.
“La ciberdelincuencia ya mueve más dinero que el narcotráfico y la trata de personas juntos”, alertó Fernández Machí, quien insistió en que muchas empresas todavía siguen pensando que “esto no les va a pasar”.

Los especialistas coincidieron en que la formación de trabajadores y directivos es hoy una de las herramientas más importantes para evitar fraudes, junto con la inversión en sistemas de protección y respuesta rápida ante incidentes.




