El eclipse solar es uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año y miles de personas intentarán inmortalizarlo con su teléfono móvil o con una cámara fotográfica. Sin embargo, los especialistas advierten de que hacerlo sin las debidas precauciones puede suponer un riesgo tanto para la vista como para el equipo.
El principal peligro no es el móvil, sino los ojos. Mirar directamente al Sol para intentar encuadrar una fotografía, aunque sea durante unos segundos, puede provocar lesiones permanentes en la retina. El hecho de que el Sol aparezca parcialmente oculto durante un eclipse no reduce ese riesgo, ya que la radiación sigue siendo lo suficientemente intensa como para causar daños.
Por ello, los expertos insisten en que nunca debe observarse un eclipse a simple vista ni a través de la pantalla de una cámara, un visor óptico, unos prismáticos o un telescopio sin los filtros solares homologados.
¿Es peligroso hacer una foto con el móvil?
En condiciones normales, tomar una fotografía rápida con un teléfono móvil no suele representar un riesgo para el dispositivo. Sin embargo, mantener la cámara apuntando durante un tiempo prolongado al Sol puede provocar un sobrecalentamiento del sensor o afectar a la calidad de la imagen, especialmente en modelos con teleobjetivos.
Además, el mayor riesgo vuelve a recaer sobre la persona. Muchos usuarios levantan el teléfono y terminan mirando directamente al Sol para encontrar el mejor encuadre, exponiendo sus ojos a una radiación potencialmente dañina.
Las cámaras réflex, sin espejo o con teleobjetivos requieren aún más precaución. Nunca debe mirarse por el visor óptico directamente al Sol, ya que el objetivo concentra la luz y puede causar lesiones oculares prácticamente instantáneas.
Asimismo, utilizar objetivos de gran aumento sin un filtro solar específico puede llegar a dañar el sensor de la cámara por la enorme cantidad de energía que concentra la luz solar.
Los especialistas recomiendan seguir unas pautas básicas:
- Utilizar siempre gafas para eclipses homologadas cuando sea necesario mirar al Sol.
- Emplear filtros solares específicos para cámaras, telescopios o prismáticos.
- Evitar mirar directamente al Sol para encuadrar la imagen.
- No utilizar radiografías, cristales ahumados, CDs, gafas de sol convencionales ni otros métodos caseros, ya que no ofrecen una protección segura.
- Si se usa un móvil, realizar fotografías breves y evitar mantenerlo apuntando al Sol durante largos periodos.
La mejor foto nunca merece poner en riesgo la vista
Los expertos recuerdan que un eclipse puede durar unos minutos, pero una lesión en la retina puede ser irreversible. Por eso, insisten en que disfrutar del fenómeno con seguridad debe ser la prioridad.
Después de todo, siempre habrá miles de imágenes espectaculares tomadas por observatorios y fotógrafos especializados. La mejor fotografía es aquella que se consigue sin poner en riesgo la salud ni dañar el equipo.




