La tormenta que descargaba sobre Zamora a primera hora de la mañana parecía empeñarse en poner un último obstáculo en el camino de quienes este sábado se juegan mucho respecto a su futuro profesional. Bajo paraguas y aguardando en soportales, decenas de aspirantes a las oposiciones docentes buscaban refugio en las puertas de los centros educativos.