El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha autorizado un gasto de 59,3 millones de euros destinado al suministro del material fungible necesario para el funcionamiento de los sistemas de cirugía robótica Da Vinci instalados en los hospitales de referencia de la comunidad.

La inversión, que tendrá una vigencia de dos años, permitirá adquirir los instrumentos y consumibles imprescindibles para desarrollar intervenciones quirúrgicas asistidas por robot, entre ellos tijeras, pinzas, portaagujas, fórceps, selladores u obturadores.
Según ha explicado la Consejería de Sanidad, el objetivo es garantizar la continuidad de la actividad quirúrgica y la disponibilidad de recursos esenciales para el funcionamiento de estos equipos de alta tecnología, presentes actualmente en los once hospitales de área gestionados por Sacyl.
Los sistemas Da Vinci se utilizan en especialidades como cirugía general, digestiva, maxilofacial, otorrinolaringología, ginecología y urología. La tecnología permite que el robot actúe como intermediario entre los movimientos del cirujano y los instrumentos quirúrgicos, ofreciendo una mayor precisión en las intervenciones y procedimientos menos invasivos para los pacientes.
El contrato incluye también otros productos necesarios para el mantenimiento de los equipos y el desarrollo de la actividad quirúrgica, como materiales de limpieza, controles y elementos de calibración.
La Junta destaca que Castilla y León es una de las comunidades con mayor implantación de cirugía robótica en la sanidad pública. Todos los hospitales de referencia cuentan ya con un sistema Da Vinci, una red que continuará ampliándose en los próximos años.
Entre las previsiones de la Consejería de Sanidad figura la incorporación de nuevos equipos en los hospitales de Medina del Campo y Miranda de Ebro, además de otro robot asociado al futuro hospital de Aranda de Duero. También está prevista la instalación de un segundo sistema en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca y en el Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid.

Con esta inversión, la administración autonómica busca asegurar la operatividad de una tecnología cada vez más presente en los quirófanos y cuya utilización se ha extendido progresivamente en distintas especialidades médicas.




