Según fuentes de Alcaldía, "la situación económica del Ayuntamiento ha mejorado a lo largo de 2016 y solo queda esperar que el Gobierno de España flexibilice la posibilidad de gasto de las entidades locales".
Francisco Guarido asegura que la liquidación de 2016 volverá a producir un superávit en las cuentas, e, incluso, con la posibilidad de haber roto el techo de gasto. "Ello quiere decir que existiendo dinero en caja, el Gobierno pone problemas a los ayuntamientos para poder gastar lo que efectivamente se recauda", explica.
En los últimos dos ejercicios, el Gobierno en sus Presupuestos Generales permitió a los ayuntamientos gastar en inversiones sostenibles una parte del superávit y otra para amortizar deuda. En estos momentos, al no tener presupuestos del Estado, "no sabemos si se seguirá con la misma política de las inversiones sostenibles (viene esa posibilidad en una disposición adicional), ya que de no ser así, obligarían a los ayuntamientos simplemente a tener depositado en el banco un dinero que es imprescindible para las inversiones en la ciudad", esgrime el alcalde.
A juicio de Guarido, el Gobierno de Rajoy no puede seguir “machacando” a los ayuntamientos que cumplen "a rajatabla" las leyes económicas y que se encuentran saneados. "No solo se deberían permitir las llamadas inversiones sostenibles con el dinero sobrante, sino que se debería de dar luz verde a que los ayuntamientos gasten en lo que quieran todo aquello que recauden de sus vecinos siempre que no sobrepasen el nivel de deuda permitido por la Ley", concluye.



