El 14 de junio se convierte cada año en una fecha de profundo agradecimiento a la solidaridad, a todos aquellos que, a través de un sencillo gesto, ayudan a salvar vidas. Este domingo se celebra el Día del Donante de Sangre, y la Hermandad de Donantes ha realizado su habitual homenaje con una ofrenda floral junto al monumento dedicado a esta acción.

Este punto de la ciudad, que puede pasar un poco desapercibido para la población, es en realidad un recordatorio de que, detrás de cada bolsa de sangre recogida, hay una historia de generosidad anónima.
Isabel Cabrera, presidenta de la Hermandad de Donantes de Sangre en Zamora, recuerda que cada semana están disponibles los puntos fijos y móviles por distintos puntos de la provincia en los que esperan la llegada de nuevos donantes en un contexto de descenso en los niveles de reservas. "Necesitamos llegar a los jóvenes, para que vean que es algo importante", expresa Cabrera.
Se recuerda que puede donar sangre todo aquel ciudadano sano de entre 18 y 65años que pese más de 50 kilos y no padezca enfermedades que puedan transmitirse por vía sanguínea.





