Las conclusiones de este encuentro que se ha celebrado los días 16, 17 y 18 en Sevilla y en el que han participado 46 jueces decanos "que representan a casi la totalidad de los magistrados de España", están dirigidas al nuevo Consejo General del Poder Judicial "y son fruto de un amplio debate con un denominador común, el rechazo frontal a cualquier injerencia política en la designación y funcionamiento de los órganos de gobierno del poder judicial.
"El que los jueces salgamos a hablar públicamente no es bueno, porque sólo deberíamos estar haciendo nuestro trabajo. Pero estamos desanimados y desalentados ante lo que se nos viene encima con la reducción de nuestra independencia. El Gobierno no escucha nuestras propuestas", ha explicado Descalzo.
En el documento de conclusiones consensuado por los decanos se critica duramente "la renovación de los vocales del Consejo General del Poder Judicial, cuyos nombramientos se han repartido los partidos políticos mediante las cuotas pactadas. Es necesario modifical el sistema de elección política de estos vocales que tanto daño está haciendo, no ya a la institución (herida de muerte), sino a los propios jueces y magistrados de este país, a pesar de que nada tienen que ver con esta indeseada situación que también afecta a los ciudadanos que no tienen porqué tolerar semejante perversión de sus instituciones".
"Es muy difícil explicar a la sociedad que nada tiene que ver el CGPJ con los jueces y magistrados que trabajan en este país con absoluta honradez, libertad de criterio e independencia", añaden los jueces decanos que argumentan que esta situación refuerza al poder ejecutivo "ante un poder judicial que pierde fuerza y autonomía cuyos jueces están sumidos en el desánimo en un estado de cosas frente al que bien poco pueden hacer".
Si las reformas proyectadas por el Ministerio de Justicia salen adelante, los jueces no descartan nuevas acciones de protesta, "aunque hasta hace poco era impensable que ocurriese lo que ya ha pasado, como dos huelgas judiciales o concentraciones en la calle, pero el ministro de Justicia es incapaz ni siquiera de recibirnos", ha afirmado Ana Descalzo.




