Una madre ha denunciado públicamente el trato recibido este sábado en el servicio de Urgencias de Santa Elena, donde acudió con su hijo con trastorno del espectro autista (TEA). La mujer asegura que, al presentar la tarjeta sanitaria del menor junto con la tarjeta T-Cuida, destinada a facilitar la atención de personas con necesidades especiales, el vigilante de seguridad desconocía su existencia y no supo cómo proceder.
Según relata, tras explicar que esta acreditación tiene como objetivo agilizar, siempre que sea posible, la atención para reducir el estrés que provocan las esperas a las personas con autismo, el trabajador le indicó que esperara fuera del edificio y le manifestó que no conocía el protocolo asociado a esta tarjeta.
"Me dijo que ese día me dejaba pasar, pero que él no tenía el protocolo de esa tarjeta, solo el de la Policía", explica la madre, quien considera que la respuesta demuestra una falta de información y de sensibilidad hacia las personas con TEA y sus familias.
La usuaria recuerda que la tarjeta T-Cuida fue impulsada por Sacyl para facilitar la atención de pacientes con necesidades especiales y lamenta que, más de un año después de su implantación, todavía haya profesionales que desconozcan su funcionamiento. "Me dijo que fuera yo quien pidiera que le enviaran los protocolos. Creo que no es mi responsabilidad", señala.
La madre reconoce que en ese momento no supo reaccionar, aunque posteriormente decidió hacer pública su experiencia para reclamar una mayor formación e información entre el personal que presta servicio en los centros sanitarios, especialmente en aquellos puestos que constituyen el primer contacto con los pacientes y sus familias.



