El miedo y la incertidumbre cuando se recibe un diagnóstico de cáncer provocan que el mundo de los pacientes parezca detenerse. De repente, el resto de problemas se convierten en nimiedades y sienten no encontrar el suelo bajo sus pies. Sin embargo, en Zamora hay una puerta abierta para aquellos que necesitan apoyo en el proceso y sentirse comprendidos en uno de los caminos más difíciles de su vida. Este domingo, la XVIII Marcha Mucho X Vivir vuelve a llenar las calles de solidaridad con miles de zamoranos arropando a quienes luchan contra esta enfermedad, pero el trabajo de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) se construye cada día.
A las ocho de la mañana, la sede en Zamora comienza a despertar. Llegan las citas previstas, las llamadas y también quienes se acercan por primera vez a preguntar, en muchos casos sin saber qué necesitan. Los psicólogos, fisioterapeutas, nutricionistas y profesionales del área social organizan sus agendas y reservan siempre un espacio para lo inesperado. "A veces, lo que necesita una persona que entra por esa puerta es, sencillamente, que alguien se siente a escucharla", explica María Montejo, psicóloga y coordinadora de pacientes en AECC Zamora.
La atención no se limita a una disciplina ni a una única sede. Montejo dirige un engranaje que busca dar respuesta a las necesidades concretas de cada paciente desde una perspectiva integral. Esto se consigue tras una primera valoración en la que el equipo identifica los apoyos necesarios y organiza las derivaciones a los profesionales. "Siempre decimos que cada caso es diferente, porque no vemos un tipo de cáncer, vemos a una persona concreta con sus propias circunstancias", resume Rubén Sánchez, componente del equipo de psicólogos de la asociación.
Un acompañamiento que tampoco entiende de distancias. La actividad se extiende a Toro, Benavente y Puebla de Sanabria, con profesionales que se desplazan de manera periódica y redes de voluntariado —a las que califican del "alma de la casa"— que mantienen el contacto con los pacientes de la localidad. A ello se suma la presencia en los hospitales y el número gratuito 900 100 036, disponible las 24 horas del día durante todo el año. La idea es atender a todas las personas sin importar dónde vivan ni cuándo lo necesiten.



