Hay músicas que dejan de pertenecer únicamente a quien las compuso. Es lo que ocurrió en Zamora con la "Marcha Fúnebre" de Sigismond Thalberg, una composición escrita originalmente para piano en 1845 que terminó convirtiéndose en uno de los sonidos más reconocibles de la Semana Santa de la ciudad. Ahora, la pieza amplía su recorrido y entra en el repertorio de la Banda Maestro Dueñas, de El Puerto de Santa María (Cádiz).
La formación gaditana ha anunciado la incorporación de la marcha, que define como una composición "especialmente vinculada a Zamora" y cuya interpretación relaciona directamente con la salida del "Cinco de Copas", el paso de Jesús Camino del Calvario de la Cofradía de Jesús Nazareno, vulgo Congregación, en la madrugada del Viernes Santo.
La pieza fue compuesta por el pianista y compositor Sigismond Thalberg en 1845 y posteriormente adaptada para banda. En Zamora terminó adquiriendo una dimensión propia al quedar ligada a uno de los momentos más reconocibles de la Semana Santa de la ciudad.
La relación entre la composición y la Semana Santa zamorana se ha mantenido durante décadas, hasta convertir la melodía de Thalberg en una de las piezas musicales inmediatamente asociadas a la ciudad y a la salida de la Congregación.
La interpretación de la marcha no se limita, además, al momento de la salida. Su sonido ha quedado ligado a la identidad musical de la procesión y a la particular manera en la que la ciudad vive la madrugada del Viernes Santo.
Ahora, una formación de El Puerto de Santa María suma esta pieza de raíz zamorana a su repertorio procesional. Maestro Dueñas ha presentado la incorporación como una de esas composiciones que "forman parte de la historia de la Semana Santa".
La banda gaditana destaca precisamente su vinculación con Zamora y con el "Cinco de Copas", reconociendo así el carácter singular que la "Marcha Fúnebre" de Thalberg ha adquirido lejos de su origen.
Casi dos siglos después de su composición, la melodía de Thalberg continúa ampliando su recorrido y llevando consigo uno de los sonidos más identificables de la Semana Santa zamorana.



