Que hace calor en verano no es noticia, pero sí lo es que las máximas den una tregua en la provincia y se desactive el aviso amarillo por altas temperaturas.

Aunque la meseta zamorana ya no esté en riesgo, las temperaturas seguirán siendo puramente veraniegas, con 34 grados de máxima y mínimas que no descenderán de los 19 grados.
El sol será el claro protagonista de la jornada, salvo algunos intervalos nubosos que harán acto de presencia a primeras horas de la tarde. El viento soplará de manera suave y no será precisamente refrescante.
Los cambios llegarán a partir de la semana que viene y, para la mayoría, se trata de cambios en positivo, ya que se espera un descenso de las temperaturas desde el próximo lunes, más notable en lo que a las mínimas se refiere.





