Las residencias de Zamora cumulan un total de 244 fallecidos y cerca de 1.100 contagios desde que comenzó la pandemia. Sin embargo, en los últimos dos meses, las residencias viven un clima totalmente distinto.
La llegada de la vacuna fue un soplo de aire fresco, "como si hubiese tocado la lotería", tal y como reconoció Carlos Macías, trabajador de la residencia Virgen del Canto de Toro, primera residencia de la provincia en recibir la vacuna.
Sin embargo, y pese a que la llegada de la vacuna supiese ya un paso más en esta pandemia, la incertidumbre seguía presente. Unas dudas que poco a poco se van desdibujando y se cumplen casi dos meses sin fallecidos ni contagios.
Más concretamente, el pasado 14 de febrero fue la última jornada en la que se notificaron fallecidos en estos centros, por parte de la consejería de Familia. Asimismo, y pese a que existen fluctuaciones, la última jornada en la que se detectaron hasta siete contagios, fue el pasado 31 de enero.
Pero el dato más esperanzador es el alcanzado hace varias jornadas, cero usuarios aislados. Los centros residenciales de la provincia cuentan actualmente con 4.006 personas y ninguna de ellas se encuentra aislada, ni por síntomas compatibles, ni de manera preventiva.
Una situación que ha permitido a estos centros recuperar la "normalidad" en la que han vuelto los paseos, las actividades y una rutina sin duda necesaria y anhelada tras vivir los peores momentos de la pandemia.



