Un niño zamorano se ha visto afectado por la falta de personal sanitario y ha tenido que ser derivado a Valladolid. Siendo Salamanca la referencia, este menor precisaba de un anestesista pediátrico de guardia, pero ninguno en Salamanca se encontraba disponible. Una situación, denuncian, que se agrava en los meses de verano.
Según ha podio saber este medio, debería haber todos los días, pero la persona que tenia que acudir no fue renovada y no se ha cubierto el puesto.
La situación se ve agravada debido a que la especialidad de anestesia pediátrica requiere de una formación especifica y, pese a que el Hospital de Salamanca ha formado recientemente varios especialistas, no se les ha renovado sus contratos, por los que quedan en el sanatorio salmantino están viéndose sobrepasados de guardias.
Asimismo, la plantilla se ha visto mermada al no haber contratado a ninguno de los médicos interno residentes que este año han terminado su formación, obligando que algunos especialistas realicen hasta 10 guardias al mes.




