El nuevo coordinador autonómico de Izquierda Unida en Castilla y León, Carlos Serrano, considera que la marca de IU funciona en Zamora y defiende que sean los propios militantes de la organización quienes decidan cómo concurrir a las elecciones municipales de mayo de 2027. «En Zamora les funciona estupendamente la marca de IU y son sus militantes los que mejor saben cómo deben seguir trabajando», afirma en una entrevista ofrecida a la Agencia ICAL.
Serrano, que asumirá las riendas de la formación autonómica el próximo 17 de octubre tras imponerse en las primarias a Juan Gascón, apuesta por la flexibilidad a la hora de definir las candidaturas municipales y rechaza establecer una fórmula única para todo el territorio. «Cada municipio es un mundo», señala, antes de poner como ejemplos las diferentes estrategias que pueden seguirse en Zamora, Valladolid o Segovia.
El futuro de IU en Zamora de cara a las municipales de 2027 queda así en manos de la organización local, en un momento en el que el debate sobre las alianzas electorales vuelve a ocupar un lugar destacado en la izquierda. Frente a la posibilidad de impulsar candidaturas más amplias, como Valladolid Toma la Palabra, Serrano sostiene que cada agrupación debe valorar qué opción se ajusta mejor a su realidad municipal.
El nuevo coordinador autonómico también defiende que Izquierda Unida conserve una identidad propia dentro de los posibles acuerdos con otras fuerzas políticas. Preguntado por la propuesta de mantener unas siglas autónomas y reconocibles, una reivindicación que también plantea el alcalde de Zamora, sostiene que las coaliciones son «necesarias e imprescindibles», aunque insiste en que deben construirse con tiempo y desde la base.
«Las alianzas se hacen desde abajo, a fuego lento, y con los movimientos sociales, los sindicatos y las fuerzas políticas que defienden a la clase trabajadora y el territorio», afirma. En este sentido, advierte de que «hacer una coalición deprisa y corriendo no es la mejor manera de avanzar» y apuesta por consolidar un espacio político compartido más allá de los acuerdos puntuales ante las convocatorias electorales.
Serrano considera que IU debe recuperar su presencia en los barrios y los centros de trabajo, con especial atención a cuestiones como el precio de la vivienda, el coste de la cesta de la compra y las condiciones de vida de la clase trabajadora. También reivindica la defensa del territorio frente a determinados proyectos industriales y energéticos, entre ellos las plantas de biometano, y sitúa estas cuestiones entre las prioridades de la formación.
El dirigente, nacido en Segovia en 1984 y de tradición marxista-leninista, defiende además la colaboración con organizaciones sociales, sindicatos y asociaciones vecinales para ampliar la base de la izquierda en Castilla y León. Entre las entidades con las que plantea trabajar cita al Sindicato de Inquilinas, Ecologistas en Acción y CCOO.
La nueva dirección autonómica afronta, además, el reto de definir su estrategia para las elecciones generales del 29 de noviembre. Serrano confía en que Podemos se incorpore al proyecto de unidad de la izquierda y pide evitar exigencias que dificulten los acuerdos. «No sobra nadie y falta mucha gente que debe estar integrada», sostiene.
Una vez superada esa cita electoral, las municipales de mayo de 2027 volverán a situar el foco en las candidaturas locales. En el caso de Zamora, Serrano no anticipa cambios ni fija una fórmula concreta: respalda que la militancia decida cómo concurrir a las urnas y reconoce la implantación de las siglas de Izquierda Unida en la ciudad.



