El procurador socialista Fernando Rodero defendió en la Comisión de Sanidad celebrada ayer en las Cortes una proposición no de Ley instando a la Junta a suspender el convenio de colaboración con las sedes episcopales de Castilla y León para la asistencia religiosa y atención pastoral en los hospitales públicos dependientes del Sacyl.
Rodero, quien manifestó durante su intervención el “profundo y absoluto respeto del PSOE hacia todas las creencias religiosas” expuso que la propuesta socialista se basa, precisamente, en ese respeto a todas las creencias religiosas. “Es una propuesta realizada desde la coherencia y el respeto a la libertad religiosa de todos los usuarios del sistema y a la vez superar los agravios comparativos”, señaló.
La propuesta se apoya también en motivos de “racionalidad económica ante la política de austeridad y recortes” que la Junta de Castilla y León está llevando a cabo. En este sentido, el PSOE apunta que el coste medio del mantenimiento del servicio religioso católico en el Sacyl “supera ampliamente el millón de euros anuales desde que la consejería de Sanidad firmó el 2 de diciembre de 2004 un acuerdo de colaboración con los obispos de Castilla y León. “El servicio de atención religiosa no puede estar dentro de la cartera de servicios sanitarios. Se trata de materias de naturaleza totalmente diferente y, en una sociedad que ha cambiado mucho desde1976, la inmensa mayoría de los ciudadanos así lo entienden”, insiste Rodero. “El PP no puede justificar su negativa a suspender dicho convenio con el mejor argumento de que hay gente que lo utiliza. Mucha o poco gente, esto no es una cuestión de estadística, sino de respeto”, reiteró.




