El turismo en la provincia de Zamora cerró abril de 2026 con un comportamiento ligeramente a la baja respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El principal elemento que explica esta evolución es el distinto encaje de la Semana Santa en el calendario, principal motor de atracción turística en la provincia.

En abril de 2025, la Semana Santa zamorana se desarrolló íntegramente dentro del mes, entre el 13 y el 20 de abril. Sin embargo, en 2026 tuvo lugar entre el 26 de marzo y el 5 de abril, de modo que parte de su impacto turístico se desplazó al primer trimestre del año, aunque los días de mayor afluencia, como Jueves y Viernes Santo, sí quedaron incluidos en el mes analizado.
Con este contexto, Zamora registró en abril de 2026 un total de 15.989 viajeros residentes en España, frente a los 16.173 del mismo mes de 2025, lo que supone un ligero descenso. Más acusado fue el comportamiento del turismo internacional, con 2.536 viajeros extranjeros, frente a los 3.102 del año anterior.
En conjunto, el número total de viajeros se situó en 18.525 en abril de 2026, frente a los 19.275 registrados un año antes, lo que supone 750 visitantes menos, equivalente a una caída del 3,9% interanual.
La tendencia se replica en las pernoctaciones hoteleras, otro de los indicadores clave de la actividad turística. Las estancias de residentes en España descendieron de 27.898 en abril de 2025 a 26.402 en 2026, mientras que las de viajeros internacionales pasaron de 4.224 a 4.121. En total, Zamora sumó 30.523 pernoctaciones en abril de 2026, frente a las 32.122 del año anterior, lo que supone 1.599 estancias menos (-5%).
En términos generales, los datos reflejan un leve retroceso interanual tanto en viajeros como en estancias, con mayor intensidad en el turismo nacional en términos absolutos y una caída más notable del turismo extranjero en términos relativos.
Este comportamiento debe leerse en continuidad con los datos del primer trimestre del año, donde Zamora había registrado una evolución positiva respecto a 2025. En ese periodo, el adelanto de la Semana Santa en 2026 provocó una concentración de parte del impacto turístico en marzo, alterando la distribución habitual de la demanda entre meses.

De este modo, el balance turístico del arranque de 2026 muestra una fotografía condicionada por la estacionalidad de la Semana Santa, que sigue siendo el principal factor de atracción de visitantes a la provincia y uno de los elementos que más influye en la comparativa interanual.




